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Iniciativas contra el desempleo en La Bañeza en la primavera de 1936

● IBAÑEZA.ES ►Lunes, 13 de octubre de 2014 a las 9:15 Comentarios desactivados


La crisis de trabajo que desde el crak de 1929 se venía padeciendo en España se acentuaba al inicio de 1936. También en la capital provincial se padecía el paro obrero, y se decía el 12 de febrero que “desde hace unos días el ayuntamiento ha organizado los trabajos de invierno, en este en el que más que nunca abunda el paro en León, repartidos en tandas de 50 obreros que trabajan una semana cada turno o tanda, realizando importantes arreglos en jardines, calles y paseos”, apelando al final del mes el consistorio “nuevamente a los sentimientos del pueblo leonés para subvenir a la situación de los obreros en paro forzoso que en número tan considerable se encuentran soportando día por día un estado horrible de hambre y de miseria”, y encabeza una suscripción para tratar de proporcionar trabajo a los obreros leoneses sin ocupación. Los fondos de aquella colecta alcanzaban a finales de marzo la cantidad de 36.920,15 pesetas, “bastantes menos de las más de cien mil aportadas en 1934 para premiar a la fuerza pública que sofocó la rebelión de Asturias”, se lamentará el alcalde.

En todos los lugares y por todos los medios se trataba de obtener financiación para crear trabajo con el que paliar el desempleo, que afectaba a todos los sectores, y también los labradores de la región paramesa están al inicio de marzo (cuando el paro afectaba al 17% de la población activa del país) “preocupados por el mal tiempo y las lluvias que desde hace tres meses se padecen y que tienen gran parte del campo cubierto de agua, con labores agrícolas sin hacer y los obreros sin ganar un jornal en todo el invierno”.

Desde la publicación socialista palentina Vida Social ya se había apelado a final de mayo de 1934 a la lucha contra el paro con un argumento que sigue siendo válido casi 80 años después: el de que “no podemos continuar por más tiempo pasando por la vergüenza de que en España estemos trabajando los viejos, mientras los chicos jóvenes tienen que vivir a costa de sus padres, por serles imposible ocupar sus brazos”.

Publicaba el 21 de marzo El Adelanto un bando firmado el día 17 por el alcalde bañezano Joaquín Lombó Pollán haciendo saber que “al objeto de remediar el paro en la ciudad, aparte de que todo ciudadano debe de contribuir a engrandecer la suscripción abierta en fechas anteriores en la Depositaría municipal a tal fin, interesa que la iniciativa particular colabore para resolver dicho problema, debiendo por todos los propietarios, patronos y demás vecinos, intensificarse los trabajos y obras, tanto en el campo como en la ciudad, pues este será un medio eficaz para que el paro obrero se solucione, estimando la alcaldía sean atendidas estas indicaciones que tanto beneficio han de proporcionar a todos”. Al llamamiento del bando del alcalde respondió pronto la Asociación de Obreros y Empleados Municipales, cuya presidencia comunicaba el día 25 que por acuerdo de la misma contribuirán a la suscripción para el paro obrero con un día de jornal, dos, o cinco, según sus sueldos, y se acuerda conste en acta la gratitud de la corporación a dicha Asociación, con mayor motivo y mérito, ya que aquella colecta “no ha producido los efectos deseados, debido al carácter español de apatía”, dice el regidor. “Para remediar el paro se ha de sacar dinero de donde lo haya”, había dicho José Santos Pérez, promotor de la cuestación, y se le achacará por quien firma Relámpago en el semanario socialista astorgano El Combate del día 28 “no iniciar él la suscripción con 100 pesetas o más, pues puede hacerlo, o pedir que lo hagan las personas que tienen dinero, tales como doña Josefina, don Laureano, y otros”.

El presidente y el secretario de la Federación Local de Sociedades Obreras suscriben en el pleno municipal del inicio de abril una instancia que recoge “el acuerdo adoptado por dicha Federación y el clamor unánime de la clase trabajadora de La Bañeza para recabar de la corporación municipal la rápida solución a la crisis de trabajo que se sufre con mucha gravedad en la ciudad, solicitando que se ejecuten obras de utilidad pública necesarias, recomendando al consistorio obre con energía y sin vacilación en poner en práctica lo que la clase obrera reclama para llevar el sustento económico a muchos hogares de la localidad, que es el factor más importante de la vida y la tranquilidad de los pueblos”. Se señala que “el ejemplo de los empleados municipales debe ser secundado por todos para que los que disfrutan de trabajo ayuden a los parados cada uno en la medida de sus fuerzas, siguiendo el ejemplo de otras poblaciones como Astorga o Benavente, donde según noticias no hay obreros parados, debiendo contribuir a la suscripción para mitigar el paro los ricos, y los obreros, y los empleados particulares en beneficio de todos”, se acuerda conceder un amplio voto al alcalde para que haga cuanto sea posible para resolver el problema del desempleo en la ciudad, que ya es de tal envergadura que al principio del siguiente mes comunicará la alcaldía al presidente de la Junta Nacional del Paro Obrero que “existen 250 trabajadores en paro, lo que puede originar alteraciones del orden de no alcanzarse las subvenciones solicitadas”.

También los campesinos riberanos están preocupados en la primera semana de abril con la pertinacia de las lluvias tan perjudiciales para las labores agrícolas, el mercado de alubias cayendo vertiginosamente y la cosecha de dos años sin vender, lo que genera una crisis económica que repercute en el comercio y la industria y hace que aumente el paro obrero, invadiendo la paz del campo un malestar general, agrandado al comienzo de mayo, cuando “al desempleo no se le ve remedio por ahora, siendo muchos los obreros que piden en la plaza, y más los ocupados que no ganan lo suficiente para alimentar a su familia”. Se detenía a la mitad de mayo en La Bañeza a un vecino de 37 años después de la denuncia hecha ante la Guardia Civil por Francisco Martínez Prieto de que desde tiempo atrás venían faltándole pequeñas cantidades de su domicilio, y de que las pesquisas de la Benemérita llevaran al arresto de quien se confesó “culpable de haber robado 25 pesetas, manifestando hallarse sin trabajo y necesitado de dar de comer a sus hijos”. Con todo, la angustiosa situación no alcanzaba por aquí la de otras tierras de la España rural en las que la exasperación de los jornaleros hambrientos era pasto ideal para que prendieran los desórdenes, como sucedía entonces en la provincia de Madrid, donde había campesinos que se veían obligados a comer lagartos y fallecían niños en la escuela por falta de alimento; en la de Ciudad Real, en cuyo sur algunas gentes campesinas se habían de alimentar de hierbas hervidas, o en lugares de Toledo como Quintanar de la Orden, donde hombres y mujeres se desmayaban en las calles por inanición.

Para la Gestora municipal bañezana frentepopulista designada el 13 de abril también sería prioritario atender a solucionar el problema del paro en la ciudad, agravado por el temporal de lluvias que se continuaba padeciendo, para lo que sus integrantes tratarán de conseguir obras que den cuerpo a viejos proyectos como los de construcción de casas baratas, los lavaderos, un Instituto, y dos Grupos Escolares, y pongan fin a añejas deficiencias como las que en materia de aguas y alcantarillado se venían arrastrando.

La Bolsa de Trabajo funcionaba en La Bañeza siguiendo un turno riguroso para el llamamiento al empleo, y se acuerda el día 20 que, para remediar el paro obrero, se avise al trabajo tan solo a una persona de cada casa o familia, y clasificar a todos los obreros, para lo cual deben estos de nombrar una comisión, y ofrece el regidor, para encontrar una pronta solución al desempleo, recurrir a las fuerzas vivas para tratar de que haya dinero y ocupación colocando al mayor número de trabajadores, y así el alcalde Joaquín Lombó Pollán emite el 23 de abril un nuevo bando en el que señala que “la comisión representativa de obreros y fuerzas vivas de la ciudad ha llegado a una solución para remediar el paro obrero que viene padeciendo la clase trabajadora local, solución que exige de todos los vecinos un pequeño sacrificio, que debe ser proporcionado (sic) a las circunstancias personales y económicas de cada uno, esperando la alcaldía que todos contribuyan a dicho fin: unos ocupando al obrero u obreros que se les hayan asignado o contribuyendo con la cuota fijada; otros emprendiendo trabajos que absorban la mayor parte de obreros; muchos siguiendo el alto ejemplo de ciudadanía que han dado los empleados municipales al ceder días de su haber proporcionalmente a sus ingresos, y todos contribuyendo a la suscripción pública que continúa abierta a dicho objeto para con ella sufragar los jornales y materiales necesarios a las obras públicas útiles que ya se han comenzado”.

Una iniciativa, la emprendida en La Bañeza entonces, que no debió de ser exclusiva de aquí, pues en Villarejo de Órbigo en mayo los obreros parados comenzaban a trabajar “gracias al dinero que el alcalde había obligado a aflojar a los pudientes de la localidad” (dirá El Combate el día 30), y también en Grajal de Campos en aquellos meses en que la villa estaba “sitiada por el hambre” los labradores se vieron constreñidos por el poder municipal a buscar soluciones, a veces impuestas, para resolver el paro obrero, e incluso mucho antes, en octubre de 1931, ya en Valladolid su regidor socialista había asignado a los parados la décima de recargo sobre la contribución, y para poner la suya en marcha se editó un impreso en el que la alcaldía bañezana daba forma a los acuerdos de aquella interclasista comisión comunicando que

… aparte de los obreros que pueda usted tener actualmente ocupados debe hacerse cargo de ___ , eligiéndoles de los que se hallan inscritos en la Bolsa de Trabajo, para ocuparle ___ en la labor que crea conveniente, y a no serle posible entregando en esta alcaldía la suma de cuatro pesetas por día y obrero; entendiéndose que esta obligación se contrae por el plazo mínimo de ocho días, sin perjuicio de continuar otro plazo, si las circunstancias lo aconsejasen, desde el día de hoy.

Espero de su atención, habida cuenta de las consideraciones que a usted no se le ocultarán, la conveniencia de que cumpla con este deber ciudadano, aparte de intensificar en lo posible los trabajos que usted pueda emprender, pues digno de tener en cuenta es que la prosperidad y la tranquilidad de los ciudadanos dependen de que todos puedan subsistir.

Muy agradecido en nombre propio y de los elementos que constituyen esta Comisión, quedo suyo S. S. El Alcalde: Joaquín Lombó.

Recibí el duplicado.

Sr. D. _______________________

Del libro LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas -Valduerna, Valdería, Vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras de la provincia, de 1808 a 1936), recientemente publicado en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González. (Más información en www.jiminiegos36.com)

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