Los próximos Presupuestos Generales del Estado para 2017, finalmente y según han anunciado fuentes del Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy, no incluirán un impuesto sobre las bebidas azucaradas, como había valorado en un primer momento. La noticia ha producido cierto alivio en el campo leonés, en general, y en La Bañeza, en particular, por la presión que esta tasa supondría tanto para los agricultores de la comarca como para la fábrica azucarera.
Por el momento, el Gobierno central renuncia a este tributo, que podría suponer una recaudación adicional para el Estado de unos 200 millones de euros. Fuentes del Ejecutivo explicaron que los presupuestos “no pueden inventarse” un nuevo tributo, sino que tiene que ser mediante un decreto.
Como se recordará, la apliación de este tributo había provocado una encendida protesta en el seno del campo leonés y entre los trabajadores de Azucarera en La Bañeza. Así, y de forma especial los productores remolacheros, se habían mostrado en contra de un impuesto “que daña a los agricultores y que nos castigará con dureza”.
Este jueves, y tras conocer la renuncia a su aplicación, las organizaciones agrarias han mostrado su “alivio” pero ya han advertido que seguirán vigilantes con el fin de impedir que se pueda terminar aplicando un impuesto similar.