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P.J. Abajo

La historia comienza en la España en blanco y negro de posguerra, cuando la necesidad de subirse al tren del progreso no era sólo una frase hecha que se repetía una y otra vez después de los años de luchas, con el ejemplo de una Europa que ya circulaba de forma imparable ante la mirada de resignación de un país que quería recuperar el tiempo perdido.

En una comarca fértil, donde el sector primario representaba una importante fuente de riqueza y con la línea férrea de la Ruta de la Plata sin poder explotar al 100% por tener que desplazarse hasta Santa María de la Isla o Valderrey, los vecinos de Riego de la Vega aunaron esfuerzos y reivindicaron un lugar en el que poder subirse al tren, a ese tren que fue unido al progreso hasta que a mediados de los 80 fue sustituido por otras formas de transporte más rentables.

Cartas a Renfe, cesiones de terrenos, acuerdos, encuentros, trabajos mediante hacendera, más de 600 jornales y la inauguración por todo lo alto un 25 de julio de 1951 pusieron fin a varios años de esfuerzos burocráticos y físicos por parte de los vecinos de Riego que veían cumplido un sueño: un apeadero para subirse al tren desde la propia localidad.

Inauguración del monolito.

Este lunes, 60 años después de la fiesta con la que es probable que se inaugurara aquel local del que en la actualidad no queda más que el recuerdo en los vecinos, las celebraciones volvían al entorno en el que se levantó el apeadero que el propio pueblo “debía vigilar y conservar” según los acuerdos entre la Junta Vecinal de entonces y la propia Renfe que durante décadas había puesto trabas a las aspiraciones de Riego.

El pueblo, sus autoridades y el pendón no faltaron en la inauguración de un monolito con la que se revivió aquel episodio que hace seis décadas puso fin a un gran empeño; posiblemente, aunque las ‘fuerzas vivas’ de los años cincuenta no fueran las mismas que las del siglo XXI, sin el cura en primera línea, la apertura en 1951 de aquellas instalaciones con vivienda y despacho de billetes fue todo un acontecimiento como lo fue ayer el 60 aniversario…

La idea de recuperar el espíritu del apeadero de Riego parte de Antonio Moreno, un hombre emparentado con una mujer de la localidad de la vega del Tuerto, que encontró una carpeta con una serie de documentos en los que se reflejaban los esfuerzos del pueblo para contar con un lugar en el que subirse al ‘Ruta de la Plata’. Ayer, Moreno mostraba su satisfacción al poner “la primera piedra del futuro apeadero”, un deseo “para que Riego tenga siempre lo mejor” sin olvidar la vieja aspiración de que estos raíles oxidados vuelvan a recuperar el sonido del tren.

Una exposición

Durante todo el fin de semana y hasta el próximo viernes, la Casa de la Cultura de Riego de la Vega acoge una exposición acerca de la historia de la construcción del apeadero local, donde se muestran documentos e imágenes recuperadas por Antonio Moreno. Además, también se exponen diversos artículos ferroviarios y una gran maqueta de parte de la Ruta de la Plata realizada por el bañezano Julio A. Cendón, que también ha aportado diversas fotografías antiguas. En la muestra, que se ha completado con otras actividades, no falta una pancarta que, desde el silencio, reivindica la reapertura de esta línea férrea del Oeste.

El ‘Trenpujo’

En el acto no faltó el Trenpujo, un artilugio a motor que volvió a recuperar el sonido del tráfico ferroviario en las vías muertas de Riego y fue una atracción turística tanto para los niños como para los mayores al desplazarse sobre los raíles. Se trata de una plataforma con un sencillo mecanismo que es capaz de transportar a 8 personas sentadas a una velocidad de 15 kilómetros por hora; una actividad ideada por Miguel y Amalia, pertenecientes a la Asociación Burgalesa de Amigos del Ferrocarril pero que dedican su tiempo libre y cuando Adif se lo permite en vías en desuso “a enseñar a vivir el mundo del tren de otra forma”.

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3 Comentarios de los lectores en “Un monolito recupera la historia del apeadero por el que luchó Riego de la Vega”

  1. bañezano1 dice:

    que tiene de malo la nostalgia? asi es como hai que hacer las cosas todo el pueblo unido sin diferenciar derecha o izquierda . alfinal sale ganando el pueblo

  2. José Castaño D.N.I.10165855 dice:

    Señora libertaria: Tiene usted toda la razón, porque dice correctamente la verdad de los hechos. La única manera de que esa linea férrea de la Ruta de la Plata, entre Gijón y Sevilla, fuera tal vez rentable; habría que ensayarlo con trenes de alta velocidad, no con el mixto antiguo. En todo caso me ha gustado su comentario. Gracias.

  3. libertaria dice:

    Siempre tratando de retrotraernos al pasado, como si el pasado hubiera sido lo mejor de lo mejor, en vez de mirar hacia el futuro procurando hacerlo mejor cada vez. Si el ferrocarril via de la plata dejó de circular por la región, no fue por otro motivo que por haber dejado de ser rentable. Tango ya algunos años, y me tocó viajar tanto en el misto como en el correo que entonces circulaban por estos lares, y puedo afirmar, que en algunas ocasiones, vijabamos no más de 10 o 12 personas desde Astorga a benavente. Si alguno sigue considerando que es un negocio rentable, hoy hay ya la posibilidad de solicitar una concesiòn a RENFE y explotarlo particularmente. ¡Adelante! Yo apoyaría la propuesta, aunque no con dinero, naturalmente.


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