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Ni en política ni en los exámenes se permite copiar, aunque sea fácil

Publicado por A. Cordero el 4/06/2013 10:37 Comentarios desactivados

No sé si es vergüenza ajena o la sensación de que he sido estafada, pero algo siento; tal vez ganas de volver atrás en el tiempo o salir a la calle con un altavoz a proclamar a los cuatro vientos lo que opino de todos esos comediantes que se presentan ante el público con la cabeza bien alta, después de haber puesto nombre y apellidos a lo que -previo cambio de firma- escribieron otros de su puño y letra.

Me parece indignante la última ocurrencia de quienes pretenden cambiar el rumbo de la política municipal, ya que en su afán por demostrar al electorado y a las altas esferas lo mucho que trabajan, han incurrido en un delito que los que escribimos -tanto de forma altruista, como los escritores y poetas que viven de ello- nunca podremos perdonar, aunque no haya quien los juzgue por cometer un delito de plagio o -por si no saben detrás de lo que andan- violación de los derechos de autor.

Además de una tomadura de pelo al Pleno, a la prensa, a los votantes, a la ciudadanía, a los afiliados y simpatizantes de su partido y a todos los ciudadanos que dicen representar, han ofendido a los grupos municipales de otros partidos en otras ciudades de donde -descaradamente- han copiado y utilizado su trabajo para exponerlo -por los cauces legales- en otro ayuntamiento y firmarlo como propio. No sólo es plagio cuando se copia un libro, hay muchas más formas de incurrir en este delito.

Si ya lo he dicho yo en repetidas ocasiones: “internet es una casa sin puertas”. Hay quien se piensa que se puede llegar y coger lo que se necesite, pero no, no todo lo que está en la red es de todos, aunque sea gratis y no tenga guardián que lo custodie; afortunadamente, para los que tenemos en la red una parte de nuestro trabajo, expuesta a vulgares rateros de textos que utilizan la nocturnidad para cometer sus delitos, están las leyes que nos protegen y tarde o temprano todos caen, hasta los listos. Sólo es cuestión de tiempo.

Lo malo no sólo es la multa, que la hay. En los pueblos y ciudades pequeñas el problema de tal insensatez es cuando se comenta en los círculos pequeños y tertulias callejeras y hay que seguir manteniendo la cabeza erguida, porque después de esta demostración todos pensamos que es esa su única forma de trabajar. Para el plagiador o apropiador de textos ajenos -que aunque sea la primera vez, es igualmente delito- lo malo es verse de repente con el culo al aire y pretender en lo sucesivo gozar de una credibilidad que está demasiado marcada.

Y antes de se repitan las críticas en los lugares más variopintos, quiero terminar haciendo una alusión al oficio del maestro, ahora que se acaba el curso escolar hay que puntuar el trabajo realizado. Si un alumno copia en un examen, ¿el profesor hace la vista gorda y le pone una buena nota o le echa una bronca y le pone un cero? Pues eso, señores míos, es lo que se merecen quienes han copiado descaradamente: el rapapolvo de la ciudadanía y un buen cero a su gestión. (La cuantía de las multas no soy yo quien la decide).


Y después de la victoria… el chapuzón, como ‘los grandes’

Publicado por A. Cordero el 19/05/2013 9:05 Comentarios desactivados

Al fin llegó el día en que los jugadores de La Bañeza F.C. se enfrentaron al partido que los haría pasar a la historia: el ascenso a tercera división. Aunque haya a quien le parezca una nimiedad -teniendo en cuenta que este viernes se disputaba la Copa del Rey entre equipos “de los grandes”- a los bañezanos, sabedores de sus limitaciones, les ilusionaba el hecho de ver ganar a su equipo. Es por eso que antes de las cinco de la tarde comenzaban a pasar los coches en dirección a La Llanera. Nadie se quería perder ese momento que prometía ser histórico.

A pesar de que todo apuntaba –al menos así lo queríamos ver- que el equipo bañezano ganaría el partido y por consiguiente pasaría a tercera, en el terreno de juego nunca hay nada seguro, pero quienes nos acercamos al campo a compartir con ellos este momento o a arroparlos en caso de que la suerte no estuviera de su parte, intuíamos que la noticia final sería buena; es por eso que además de los socios, estábamos muchos de los que no solemos frecuentar el césped, aunque en esta ocasión, como en las grandes citas deportivas “jugábamos todos”.

Y así fue, nada más empezar el partido, Ricardo metió el gol que iría caldeando el gélido ambiente, mientras que las charangas, animaban desde las gradas a un público que en lo que menos pensaba era en el frío. Después de un gran partido, como era de esperar, llegarían las celebraciones, las felicitaciones, los abrazos y el chapuzón en la fuente, como mandan los cánones; la fuente de la plaza Antonio Colinas, que ha sido testigo de importantes acontecimientos futbolísticos, no podía perderse este momento; tenía que acoger a los jugadores locales.

Ni las temperaturas invernales, ni la basura acumulada en la fuente impidieron a los jugadores de La Bañeza F.C. acabar en el agua para festejar el recién estrenado ascenso a tercera división. Y es que el equipo bañezano, deseoso de alcanzar unos resultados como los que ha conseguido esta temporada, no se lo pensó dos veces. Como manda la tradición, uno a uno fueron tanteando la fuente, primero desde el borde mientras brindaban con cava, para –unos voluntariamente, y otros no tanto- darse un chapuzón en las turbias aguas, como “los grandes”.

Y es que para nosotros ellos son los grandes, los que han conseguido pequeños triunfos paso a paso, los que han conseguido devolver la ilusión a los bañezanos que, aunque sean de uno u otro partido –de primera división- ante todo son de La Bañeza F.C. y para los que no somos futboleros, como es mi caso, el equipo local, el que oigo desde casa cada fin de semana que hay partido, siempre estará por encima de cualquier otro; por muy grande que sea.


Ni fallos meteorológicos, ni brujas, ni adivinos; este tiempo está loco

Publicado por A. Cordero el 31/03/2013 9:30 Comentarios desactivados

A raíz de mi artículo publicado en la última edición de la revista Pasión Nazarena, han sido muchas las menciones que he tenido con amigos y conocidos sobre el recurrente tema de la lluvia y, de forma indirecta ha sido la lluvia y las alusiones a la misma los que me han proporcionado el tema de esta columna, por si viene al caso. En el citado texto –para quienes no hayan tenido ocasión de leerlo- hablo sobre el tema de la lluvia que ya parece ser un clásico de la Semana Santa. Las tres últimas han estado pasadas por agua y -a lo largo de ésta- nos ha demostrado que es juguetona y le gusta “llevar la voz cantante”.

Días antes de dar comienzo a la Semana Santa mientras charlaba con Luis Santos -siempre en plan de guasa-, me comentó algo acerca de mi “fijación” con la lluvia, ya que no era el de este año el único artículo de Pasión Nazarena en el que mencionaba “el terror de las procesiones”. La conversación avanzó por distintos derroteros -siempre relacionados con la lluvia y las adivinaciones- hasta que llegamos a la época en la que las brujas -o sospechosas de serlo- eran detenidas y quemadas en la plaza pública; algo muy común en mujeres con un estilo parecido al mío y con dotes -que, más quisiera yo tener- de adivinación.

Rápidamente vi en sus ojos un brillo sospechoso y a ambos nos asaltó una risa malévola. El caso es que sin mediar palabra uno supo lo que pensaba el otro. -Ah, no, no- dije yo: para mí no mires. –No, no, dijo Luis- antes que tú deberían pasar muchos y muchas por la hoguera, así que tú tranquila, mientras que seguíamos riéndonos por la ocurrencia de no se sabe quién de los dos. Yo me quedé con la coletilla y, en otros ambientes, no pude evitar contarlo para hacer una gracia, mientras que decía “que me van a echar a mí las culpas de la lluvia”.

Días después, no he dejado de tenerlo en mi mente, como posible candidato a mi próxima columna -por variar un poco y no hacer un resumen de la Semana Santa así, a palo seco- o diciendo lo bonitas que están las imágenes adornadas con las flores, o que las túnicas son demasiado cortas, o los looks de… no, eso no. Eso ya lo digo todos los años y si de algo me gusta pecar, es de innovadora y no ser repetitiva; este año me apetecía enfocar mi artículo semanasantero de otra forma y la tengo gracias a mi conversación con Luis.

Pero ahora, después de cotejar datos de la tele, del tiempo por horas, de lo que decían por ahí y -lo más importante- de mirar continuamente al cielo, he llegado a la conclusión de que no solo no tienen nada que ver mis “predicciones”, sino que las de los expertos también han sido lo suficientemente erróneas para que los días que predecían lluvias, saliera la procesión sin problema y los días que aseguraban que no llovía, llegaran los braceros corriendo a la capilla. En fin, que me cuesta mucho creer que los avanzados sistemas meteorológicos fallen, mucho más que sea cosa de brujas o adivinos -eso era el recurso fácil para el chiste-; la realidad va a ser que el tiempo está loco.


Los distintos trajes de la sencillez

Publicado por A. Cordero el 12/03/2013 9:47 Comentarios desactivados

Siempre es bueno ver cómo una misma persona es capaz de ir representando tantos papeles como la vida le va poniendo en su camino; cómo se puede defender en distintos ámbitos sin dedicarse a ninguno de ellos en exclusiva, pero dándose cuenta de las preferencias de quienes nos aprecian o de cuáles son las posturas en las que nos encontramos más cómodos, dándonos –de paso- más facilidad de movimientos. Es algo así como elegir entre enfundarnos en el encorsetado traje de la obligatoriedad, o dejarnos acariciar por la suavidad de una camiseta amplia y confortable que nos permite sentirnos más cómodos.

Pero en una ciudad pequeña, donde todos nos tenemos que dedicar un poco a todas las labores, y muchas veces nos vemos en la obligación de hacer de abogado del diablo o de aceptar una situación comprometida, no queda más remedio que desplegar los distintos personajes que uno suele llevar dentro y luchar en todos los frentes. Y, aunque casi siempre en esa disparidad de trajes, de los que unos nos sientan mejor que otros, podemos salir airosos y recibir el aplauso que demuestra que quienes nos quieren, nos felicitarán, hagamos lo que hagamos.

Caso contrario es el refrán que dice que “aunque la mona se vista de seda, mona se queda” y, como opinanta atrevida que soy, tengo algunos casos en el tintero que prefiero no mencionar; no vaya a ser que alguien o alguiena se crea inspirador de mis palabras y la vayamos a liar. Pero como esta columna no va por ahí, dejaré esas vestimentas para mejor ocasión y me ceñiré al asunto que nos concierne y a todos los trajes que una misma persona puede llevar a lo largo de su vida, dejando claro que, dependiendo de la situación, cada uno de ellos constituye una envoltura perfecta.

Son muchas y casi siempre todas buenas, las facetas de quien se muestra sencillamente como es, de quien trata de acercarse a los suyos con unas cuantas palabras escritas con el corazón y directas a los corazones de quienes escuchan. Por eso, cuando uno va de frente y con buena fe, casi siempre se encuentra con la felicitación general. Cuando se hace recuento de vivencias y se apoya en los sentimientos, suele aflorar lo mejor de cada uno y el resultado siempre acaba siendo positivo.

Es el caso de un nazareno orgulloso por toda una vida dedicada a engrandecer aún más su cofradía dirigiéndose a todos los presentes sin más traje que el de la sencillez, dejándose llevar por sus recuerdos de infancia, por esos pasos dados durante tantos años con el fin de aportar un granito de arena para hacer brillar aún más la hermandad, por el amor que siente hacia la Semana Santa y por esas personas que recordó envueltas en sus palabras. En cierto modo, a Javi le pasa como a mí: hay unos trajes que le sientan mejor que otros y uno de ellos -curiosamente de la misma firma- a ninguno de los dos nos favorece.


Hoy toca hablar de carnaval, del Carnaval de La Bañeza

Publicado por A. Cordero el 12/02/2013 10:30 Comentarios desactivados

Doy comienzo a una nueva columna para mis ‘Letras con eñe’ en un momento en que el papel en blanco amenaza con llenarse de color, porque hoy toca hablar de carnaval; pero no de un carnaval cualquiera, una de esas citas anónimas de las muchas que se celebran en estos días a lo largo y ancho de nuestras fronteras, sino del Carnaval de La Bañeza. Ese carnaval genuino que apenas necesita unas horas para convertir lo imposible en real, donde lo absurdo puede llegar a ser la estrella de la fiesta y donde lo inimaginable se hace realidad a través de cada uno de esos carnavaleros que se encarga de darle forma a su idea hasta convertirla en algo grandioso.

Este carnaval que ha desafiado a la autoridad, a las costumbres de aquella España que lo consideraba “de dudoso gusto” y que le exigió cambiar el nombre por el de “Fiestas de invierno” a algo parecido pero permitido por el gobernador de entonces. De una época que -quien suscribe y muchos de los que están leendo estas líneas- sólo conocemos por las referencias orales o escritas que las crónicas han dejado para los herederos de un carnaval con mayúsculas, como el que tenemos el orgullo de disfrutar en nuestros días. (Aunque en La Bañeza se pasara un poco por alto esa prohibición…)

Este carnaval que, como dijo un periódico provincial este fin de semana, “se escribe con B… de bañezano” y se encarga de dejar claro que eso sólo se consigue llevándolo en la sangre y anticipando al resto de problemas de los que acucian a la sociedad de hoy las ganas de pasarlo bien. El caso es que mientras escribo estas líneas, no tengo claro que desafíe al tiempo que trata de mermar el número de visitantes, o con desbaratar los planes de los carnavaleros que están a estas horas arreglándose y mirando al cielo con la confianza puesta en que don Carnal aparte de un manotazo esas nubes que amenazan con echar a perder esta cita ineludible en el calendario bañezano.

Este carnaval que año tras año se supera en originalidad, en asistentes y en participantes que no quieren perderse la mascarada -esa de la que todo el mundo habla-. Esa fiesta que hace temblar a los universitarios tratando de sortear las fechas de los exámenes para poder escaparse a La Bañeza a correr el Carnaval. Este carnaval que no entiende de crisis ni de recortes, porque en los baúles de los auténticos carnavaleros hay material suficiente para reciclar un traje y convertirlo en un personaje de rabiosa actualidad; un disfraz que, aunque ya lo haya lucido hace décadas, vuelve a ser nuevo.

Unos retoques de esas improvisadas modistas que se encuentran en cada casa y el disfraz se convierte como por arte de magia en otro totalmente distinto y acorde con el personaje de moda, con el lío político que marca la actualidad o con algún personaje de cuento que, por su condición de clásico, nunca pasa de moda. Acaso en otras ciudades acusarán a la crisis de ser el detonante que impida la celebración del carnaval, o la excusa para bajar la calidad en referencia a años anteriores; pero en La Bañeza eso no pasa, porque en La Bañeza, el carnaval no es cuestión de dinero.


Entre chismes, líneas no escritas y risas fáciles

Publicado por A. Cordero el 1/02/2013 15:15 Comentarios desactivados

Admiro la capacidad de persuasión que tiene el arte del monólogo en La Bañeza, cómo consigue hacernos cambiar mentalmente de página y hacer que olvidemos por unas horas esos problemas que nos mantienen en vilo. Será porque llevamos todo el mes leyendo sucesos en las primeras páginas de los diarios y en el ránking de las noticias más vistas de Ibañeza.es y la gente está harta de tantas desgracias juntas y busca alternativas de escape como el humor, que calienta motores en el preludio del Carnaval.

Y es que en un monólogo casi cualquier tema tiene cabida, siempre buscando la risa fácil y el aplauso del público. Nada mejor para hacer frente a los sinsabores que nos ofrece la escabrosa actualidad que una retahíla de chistes, muchas veces supuestas anécdotas o comentarios de chismes televisivos con los que el espectador se pase todo el espectáculo alternando aplausos y carcajadas. O pequeñas “píldoras” en las que se adivinan algunos favores políticos que –tal vez- deberían quedarse en el tintero con el fin de no inmiscuirse demasiado en esos jardines que conviene no cruzar.

El caso es que los monólogos llenan el teatro y, a la hora de hacer caja, eso también cuenta. Actuaciones de renombre, conciertos que cuelgan el cartel de “aforo completo” en otras ciudades o compañías escénicas con sobrada fama nacional no son capaces de conseguir una participación como la que consiguen estos concursantes -algunos apenas aficionados, otros expertos integrantes de los circuitos de monólogos-, pero todos ellos con el denominador común de hacer de la risa su modo de vida y de ganarse al público.

De ese modo, se nota que en La Bañeza nos gusta más pasarlo bien y reírnos con esos grupos incesantes de chistes fáciles que tener la incertidumbre de no saber si la escueta información facilitada en la cartelera dejará satisfechas nuestras expectativas, o nos arriesgaremos a pasarnos el espectáculo intentando comprender intrincadas tramas y terminar corriendo el riesgo de salir con un mal sabor de boca. El caso de los monólogos es una apuesta segura sobre otros muchos de los eventos de los que han tenido lugar desde que el teatro regresó a nuestras vidas y, especialmente, entre los jóvenes.

Así, queridos lectores, y ya para terminar, recomiendo la risa que nos proporcionan los monólogos o cualquier otro espectáculo de género cómico para esperar a los carnavales que nos convertirán por unas cuantas horas en lo que no somos a lo largo del año. Ya vendrán de nuevo, y antes de que nos demos cuenta, los quebraderos de cabeza que nos quitan el sueño desde hace tiempo. De momento, rían ustedes, acudan a los monólogos, que la risa tiene muchos beneficios y, mientras nos divertimos, hacemos un favor a la sanidad pública.


Navidades austeras con mucha imaginación

Publicado por A. Cordero el 17/12/2012 9:01 Comentarios desactivados

Llevamos ya unos años en los que el ahorro y la austeridad han amenazado con colarse en la elaboración de los presupuestos y en los programas de eventos y bastante antes de que llegaran los tijeretazos del Gobierno ya se le empezaban a ver las orejas al lobo y los ayuntamientos empezaron a confeccionar las programaciones haciendo considerables reducciones económicas aunque, en principio, los actos y la parafernalia prometía ser similar. (Quizás es que en años anteriores se gastaba demasiado para lo que había que ver). Imaginación, le llamaron, para justificar que con la mitad del dinero la fiesta sería la misma.

El caso es que el tijeretazo nos ha obligado a apretarnos el cinturón y a las comisiones de festejos no les queda más remedio que agudizar otro poco más el ingenio y acabaron consiguiendo de forma llamativa que los espectáculos, carrozas, luces de fiesta y aderezos varios reduzcan el precio para poder ofrecer los mismos días de fiesta con un ahorro –en muchos casos- de más del 50% respecto a años anteriores. ¿Cómo lo hacían antes? La respuesta es muy sencilla: contratando sin tener necesidad de echar mano de la imaginación.

¡Ah, no! Que hace años daban suculentos premios y proporcionaban a todo el que fuera al ayuntamiento una bolsa con bolas y adornos navideños para decorar, hacían concursos de escaparates promoviendo la creatividad entre el gremio de comerciantes, fomentando la participación y contribuyendo al embellecimiento de las calles y ponían guirnaldas (algunas veces de dudoso gusto, por cierto) por todas las calles del centro. Ahora, con mucha imaginación y poco dinero, solo llega para poner cuatro adornos de saldo que para ahorrar en luces llevan lazos de colores en el relleno del hueco…

Pero no hay duda, después del derroche siempre llega la austeridad para poder compensar. Y este año más que nunca “gracias” al tijeretazo del gobierno de Rajoy que se llevó por delante las pagas extra de los funcionarios – que no las de los políticos- y nos metió el miedo en el cuerpo a empresarios, trabajadores, ciudadanos de a pie, público en general porque todos, sin excepción, nos vimos afectados de la noche a la mañana con una subida extra del IVA, con una subida de tasas, con un copago en los medicamentos, con todo tipo de incrementos que nos cayeron encima como una losa y nos obligan a vivir unas navidades austeras y con mucha imaginación.

Pero, desgraciadamente, la imaginación no siempre es capaz de hacer posible que todo se arregle gracias a ella si no hay disponibilidad económica. Los impagos, los despidos, los recortes, los desahucios y demás situaciones que cada día se están haciendo más familiares en nuestro entorno solo tienen una forma de arreglarse: con dinero. Estas navidades se presentan para la mayoría de españoles más difíciles que años anteriores y las ofertas del supermercado de 3×2 en turrones no van a conseguir hacer milagros en las maltrechas economías de un ciudadano que, sin comerlo ni beberlo, se ha visto obligado a llevar la peor parte de un despilfarro que, seguramente, nunca vio con buenos ojos.


El efecto blogger fashionista

Publicado por A. Cordero el 30/11/2012 9:18 Comentarios desactivados

Hace más de 30 años jugábamos con aquellas muñecas recortables y eran ellas las que nos influían en el estilo y la vestimenta -al menos de soñar hacernos mayores y vestirnos como ellas-, cómo combinar los zapatos con los bolsos, los vestidos con las chaquetas y hacer combinaciones todo tipo con las piezas disponibles. El juego, a veces, era un pequeño “trabajo de chinos” pero poco a poco nos fue introduciendo a algunas de aquellas niñas de los 70 en los entresijos del mundo de la moda y en sus encantos; en aquella época todavía no conocíamos sus miserias.

Pasaron los años y a algunas de aquellas niñas nos siguieron gustando los modelitos y la forma de buscar un estilo propio que, en los albores de los 40, había que tener más o menos definido, siguiendo siempre las últimas tendencias de la moda pero sin ser esclavas de una dictadura que a medida que van pasando los años va desvelando un poco más su verdadera cara. En mi caso, que siempre he tenido las ideas lo suficientemente claras en cuanto a trapos se refiere, no es fácil llevarme al huerto bloggeril como a las criaturas que pululan por la blogosfera buscando soluciones mágicas a un mal gusto o a una figura imperfecta; por eso no me incluyo en este grupo -a Dios gracias -.

Hay muchas chiquillas que se enamoran -bloggerilmente hablando- de todo lo que muestra la última gurú especialista en moda, belleza, cocina, consejera sentimental o cualquiera de las facetas en las que se cree experta… y se atreven a juntar en el mismo look estampados imposibles, combinaciones antagónicas o mezclas explosivas de colores sin pasar por el espejo, solo porque la blogger de moda, que previamente ha sido sobornada por la firma correspondiente, no duda en asegurarnos que lo más ‘in’, es aquello que hace un tiempo no nos habríamos puesto ni bajo amenaza de muerte. Al fin y al cabo ella es experta en todo y sus seguidoras actúan como las ovejas de un rebaño…

Pero lo que peor me sienta de esta manipulación encubierta de ciertas firmas low cost es que sin gastarse un euro en publicidad, se la hacen gratis y hacen cajas millonarias solo por el hecho de que regalan unos pocos trapos a estas pregoneras de la moda y ellas solitas se encargan, a través de un perfil de Facebook o un blog -o ambas cosas- a que todas sus seguidoras deseen de inmediato aquella prenda que lucía su inspiradora sin pensar en que la prenda en cuestión pasó de estar abandonada en el almacén de la tienda de moda a ser la pieza más demandada por convertirse en el “must have” de la temporada.

Por cierto, muchos de estos blogs solo promocionan los artículos que les regalan las firmas de moda, ya sean prendas de vestir, cosméticos, lencería, complementos o alimentos con los que -previa búsqueda en internet de una receta apropiada- elaboran para sus lectoras y se ganan día a día los aplausos virtuales en forma de “me gusta” y nuevos artículos para seguir promocionando. Artículos similares que no les regalan son criticados y valorados de forma negativa.

Y a mí que me gusta ver un poco más allá y “escaparme del rebaño”, trato de mirar donde aparentemente no hay nada que ver, desconfiando de quien, a toda costa, trata de convencer de que sin ninguna compensación económica desvela sus secretos, se compra todo tipo de artículos para ofrecer cada día a sus lectoras y visitantes una nueva entrada y dedica su tiempo a grabar vídeos y contestar preguntas; cuando en realidad todo se lo regalan las firmas a cambio de una propaganda gratuita y 100% efectiva. Ninguna de ellas lo califica de trabajo, de modo de vida o de promoción para poder aspirar al asiento de un estudio televisivo o a las páginas de alguna revista de tirada nacional.


Con la igualdad a medias

Publicado por A. Cordero el 17/10/2012 9:30 Comentarios desactivados

Hace unos días la prensa provincial se hacía eco de la diferencia de sueldo anual entre las leonesas y el resto de españolas, donde se nos sitúa como las segundas que menos cobramos de España, por detrás de Canarias. No es que los datos sean demasiado alarmantes si tenemos en cuenta que la caída de salarios es general en toda Castilla y León debido a la crisis económica que está azotando familias, empresas, instituciones, y sueldos, pero en la mayoría de comunidades autónomas tienen incrementos del 2% mientras que en la nuestra la caída es de un 0,3%.

Siguiendo con los datos del INE y haciendo de nuevo uso de las informaciones publicadas por La Crónica de León, me mosquea bastante que sigan siendo los hombres los que más cobran sin que esté demostrado que sean los que más trabajan. Y, como esos datos no existen, no me queda más remedio que hacer un auto de fe y pensar que trabajan igual que nosotras. Sin embargo, las cifras se sitúan en que los hombres leoneses cobran casi un millón de las antiguas pesetas más que las mujeres y eso, queridos/as amigos/as, no me ha gustado nada. Supongo que a las demás ‘as’ tampoco.

Pero como mi relación con las cifras no es tan buena como la que mantengo con las letras, dejaré ahí -como introducción- los datos oficiales y me meteré de lleno en mi opinión, como es habitual en esta columna donde no tengo que lidiar con porcentajes ni cifras que -dicho sea de paso, hay veces que es mejor no saber-, porque soy de los que piensan que la ignorancia hace mucho más feliz a la gente y aquí solo tengo que dejarme llevar por mi instinto opinante aunque mi auditorio muchas veces discrepe.

Hace unos cuantos días escribía un artículo sobre la igualdad (para otros menesteres) y en él hice alusión además de otros temas al asunto de los sueldos; esa diferencia de sueldos entre hombres y mujeres es la que más me preocupa, sobre todo cuando insistimos en decir que existe la igualdad…, de ese modo se puede decir que sigo el tema desde otra perspectiva y esta noticia me ha dado pie a continuar con algún que otro punto para decir una vez más que la igualdad entre hombres y mujeres sigue siendo una utopía.

Ya sé que habrá quien me diga que un director tiene que cobrar más que una empleada de hogar y tratará de desmontarme el artículo en un momento, pero como yo soy mujer de recursos, no me queda más remedio que sacar a esa ‘fiera’ que todas llevamos dentro y decir que sí, que es verdad; desgraciadamente y no por falta de méritos, los puestos de mayor relevancia en las grandes empresas tienen sexo masculino. Lo de que están mejor preparados que las mujeres no me lo creo y solo hay que echar un vistazo a los expedientes académicos y seguir poniendo cifras a un artículo de letras.

Pero como casi siempre, la triste realidad tiene que imponerse a lo medianamente correcto y esa realidad es que todavía, y en pleno siglo XXI, la igualdad sigue estando a medias. En las empresas se nos considera inferiores en cuanto a la capacidad de trabajo y se tienen en cuenta desde un principio las posibles ausencias por embarazos, maternidad, cuidado de los hijos, citas médicas y otras obligaciones que los hombres suelen eludir y hay quien piensa que son exclusivamente nuestras, por el hecho de ser mujer. Y, como decía al principio, cobramos menos…


¿Alubias low cost? No, alubias de La Bañeza

Publicado por A. Cordero el 20/09/2012 9:11 Comentarios desactivados

He tenido que echar mano de archivos antiguos ya publicados para evitar repetir el titular, aunque salí del salón de plenos del ayuntamiento bañezano con la idea clara de lo que sería mi nueva columna en Ibañeza.es. Títulos como “Alubias sí, pero de La Bañeza” o alguno más publicados con anterioridad se barajaban en mi mente, mientras buscaba las palabras para definir aquello que dijo Tomás Gallego en la Alubiada 2012: “Solo alubias de La Bañeza y a partir de la puesta en marcha de la IGP, solo alubias de la IGP de La Bañeza”.

Ni que decir tiene que esto solo hace falta decírselo a quien no las haya probado nunca y eso Tomás no lo tuvo en cuenta. Es muy difícil, casi imposible, engañar a quien ha comido toda su vida alubias de La Bañeza, de La Valduerna, del Páramo, del Jamuz, de La Cepeda o de cualquiera de las vegas que producen tan exquisita legumbre, cocinada de cualquiera de las maneras que se estilan por estas comarcas, porque ya que la materia prima en sí garantiza un buen resultado; la guarnición -en este caso- es simple aderezo.

Es por eso que las rotundas afirmaciones del señor edil acerca de la procedencia de la legumbre estrella de la Alubiada me hicieron sonreír para mis adentros y pensar que solo a un tonto se podría engañar con esa copia mala de legumbres exportadas que a veces nos quieren colar como si de bañezanas se tratara; ya que a los que estamos algo “emparentados” con el mundo rural las conocemos casi sin verlas. Sin embargo, a veces las tentadoras ofertas de los supermercados hacen que el ama de casa se deje engañar y llene su puchero con una imitación “low cost”. Es decir, un ‘bajo coste’ que aunque tengan un atractivo similar a la vista, fallan en el paladar y la calidad queda en entredicho.

Nunca faltan cocineras que dicen aquello de que “son todas iguales, lo que importa es el acompañamiento y la elaboración…”. Pero no hay guarnición que arregle una materia prima de baja calidad y eso los cocineros que cada año se encargan de cocinar las más de 5.000 raciones de alubias IGP de La Bañeza lo saben y no les vale cualquiera. A mi entender, creo que quien no las distingue, o se deja llevar por ofertas tentadoras, no hace falta explicarle la procedencia de las alubias porque seguiría con sus argumentos; pero quien distingue a la perfección la textura, el color o el sabor de las alubias de La Bañeza tampoco necesita saber que hay cosas que “hablan” por sí solas.


Hechos que hablan por sí solos, con o sin sarcasmo

Publicado por A. Cordero el 14/08/2012 15:39 Comentarios desactivados

No sé si seguir haciendo leña del árbol caído, o correr un tupido velo sobre los hechos y dejar que el lector inteligente elabore su propia hipótesis. Hay quien trata de tapar el sol con un dedo y -contra viento y marea- seguir demostrando al mundo que, sin ningún tipo de duda, siguen siendo los poseedores de la razón. El caso es que en esta ocasión hay más de uno que se siente estafado al haber depositado una papeleta en una urna cierto día del 2011…

Bochorno, vergüenza ajena, desilusión, sensación de haber sido víctima de un timador profesional -nunca de un aprendiz-, son algunos de los efectos que ha surtido la información local aparecida en las últimas semanas ante la avalancha de mensajes y cotilleos por los mentideros de la ciudad. No era para menos, viniendo de quienes parecían tener la fórmula mágica para cambiar la totalidad del color político del salón de plenos y ya se están dando cuenta que el enemigo a combatir era duro de pelar y la falta de experiencia acaba pasando factura y desquiciando el subconsciente.

Después de muchos meses de mostrar un permanente estado de invisibilidad, el salto a la palestra ha sido sonado; tan sonado que la noticia conquistó todos los rincones destinados a tirones de orejas y chascarrillos de la provincia sin que por ello los profesionales de la información tuvieran que poner apenas nada de su parte para captar el interés del lector, pues la imagen y los hechos hablaban por sí solos y la noticia comenzó a correr como la pólvora.

Y es que entre la ausencia, la incomunicación, la falta de perspectiva o la autoridad al ocupar un sillón demasiado grande hacen que los nervios traicionen y todos los gatos parezcan pardos. Pero, como no todos los caminos llevan a Roma y las cosas siempre son del color del cristal con que se mira, unos tienen sus razones y los “opinantes gratuitos” tenemos las nuestras y es un peligro dejar a uno que se exprese a sus anchas utilizando el socorrido refranero y el sarcasmo que nos permite ironizar con temas serios.

Así, los asuntos importantes para la ciudad dejarán a un lado la urgencia y tendrán que esperar mientras que unos deciden y a otros se les olvidan los últimos acontecimientos y se siguen guiando por encantamientos, zalamerías, promesas y alegatos de todo tipo. Quizás, en ese momento, algunas ideas descabelladas, motivadas por la inexperiencia o determinadas pataletas de guardería, tendrán hasta gracia y consigan alcanzar objetivos inexplicables.

Tal vez sea el momento de hacer examen de conciencia y echar la vista atrás. Es ahí, cuando nos damos cuenta -si somos humildes y sinceros con nosotros mismos- de que escupir para arriba es muy peligroso y que en el terreno de juego hay que saber jugar, respetando las reglas y sin quitar la vista del lugar que corresponde a cada uno; de lo contrario, cualquier movimiento puede dejar a alguno fuera de juego y en ese caso: “Colorín colorado, el cuento se habrá acabado…”


Políticos por amor al pueblo, como dicen los programas

Publicado por A. Cordero el 24/07/2012 9:15 Comentarios desactivados

Es un hecho que gente de toda España esté pidiendo a gritos la eliminación de “la mitad de los políticos” y quizás no vayan desencaminados, ya que la situación económica del país hace tiempo está manga por hombro; no hace falta ser un lumbreras de la economía para darse cuenta de que no estamos para derrochar como lo estamos haciendo, pero quienes tienen en sus manos la posibilidad de poner solución reparten los papeles -en este caso los recortes- obedeciendo al dicho aquel de “quien parte y reparte, se queda con la mejor parte”.

Como siempre, he de decir que hay excepciones y a mí nunca me ha gustado generalizar. Así, dejando a un lado a esos políticos por vocación -que posiblemente quedan muchos- otros muchos más se han metido a politiquear por asegurarse los garbanzos un mínimo de cuatro años. No es extraño que en esos recortes, que tan necesarios consideran, nunca incluyan sus propios sueldos; esos que se han puesto cuando saben que la mayoría absoluta que ostentan les permite hacerlo con o sin el beneplácito de esa oposición que, dicho sea de paso, también cobra demasiado para el trabajo que desempeña.

Hay políticos que trabajan por amor al pueblo, por hacer un bien a la sociedad o, como algunos dicen “sinónimo de lucro” –¡huy, en qué estaré pensando!, sin ánimo de lucro, cobrando una cantidad simbólica como asistencia y sin gravar en exceso las arcas públicas. Otros se ponen un sueldo como si fueran los propietarios en exclusiva del erario público -aprovechando que al ojo del contribuyente la cantidad parece menor en euros que en pesetas- y no se ruborizan lo más mínimo cuando se les saca a relucir la cantidad o se les reclama que se lleven una parte considerable del casi siempre exiguo presupuesto anual.

Recortan en servicios, en fiestas, en educación, en luz, en sanidad, en sueldos -de los demás- y en todo lo que haga falta hasta hacer que las cifras cuadren, o al menos que no se disparen llamando demasiado la atención y el ciudadano de a pie tenga ocasión de pensar que le han timado con la papeleta cuando decían que gobernarían para el pueblo y por el pueblo. No obstante, dicho sea de paso, en ningún programa electoral vi nunca mencionar los sueldos, y eso que es el primer trabajo que hacen cuando colocan las posaderas en el asiento que les da derecho a mandar…

Ahora, y dentro del programa de recortes, se eliminarán las juntas vecinales y se reducirán los concejales. Y yo, que de economía lo justito, no me ha hecho falta pensar mucho para llegar a la conclusión de que no es justo cargar a dos con el trabajo de cinco, sino todo lo contrario: dejar a los cinco que saquen adelante su trabajo -por amor al pueblo, como dicen los programas- y sea el sueldo lo que se repartan. Por ejemplo: 1.000 euros que cobra uno se reparten entre los cinco. Así, en un ayuntamiento donde sean -vamos a suponer- 10 concejales, no cobrarían 10.000 euros mensuales, sino 2.000; el resto se podía destinar a otras cosa… como dicen los programas.


Miles de libros escondidos entre el Duerna y el Teleno

Publicado por A. Cordero el 30/06/2012 8:48 Comentarios desactivados

En estos tiempos de egocentrismos, envidias y de mirarnos cada uno nuestro propio ombligo parece que eso de ayudar, donar, compartir o regalar resulta un tanto extraño; sobre todo cuando al hecho de hacer el regalo hay que añadirle el trastorno que supone cargar con pesadas cajas de libros durante más de 300 kilómetros y arrimar bastante el hombro para dar nueva vida a una vieja escuela en desuso en un pequeño pueblo como, por ejemplo, Priaranza de la Valduerna.

Así, gracias a la iniciativa de Rafa, un joven de Castrillo, y a una familia madrileña que hizo posible que Priaranza tenga una biblioteca con más de 3000 ejemplares; la vieja escuela tendrá de nuevo poder de atracción para quienes se sientan seducidos por las páginas de alguno de los libros que reposan en estanterías situadas entre el Duerna y el Teleno, dándoles una excusa para acercarse a ellos con la intención de colarse entre sus páginas y dejarse llevar por la imaginación, tan poco aprovechada en muchas ocasiones.

En Priaranza, gracias a esta donación, se apuntan a la moda de rescatar el medio rural del olvido y la despoblación y han hecho posible una biblioteca que dará servicio a toda la Valduerna y la Maragatería, demostrando al mundo que con la colaboración de todos, es más fácil alcanzar los sueños. A veces es bueno creer en los cuentos de hadas y en la magia; siempre puede venir algún personaje fantástico y hacer realidad nuestros sueños…

Pero ‘los sueños, sueños son’, ya lo decía Calderón de la Barca y la realidad es lo que ha pasado hace unos días allí donde el Duerna inicia su recorrido; a su orilla dormirán alrededor de 3.000 libros esperando unas manos que pasen sus páginas, unos ojos que se posen sobre ellas, una imaginación que pretenda formar parte de su trama, alguien que vuelva a poner de actualidad algo de lo que allí se cuenta, aunque hayan pasado lustros desde que el autor ordenó sus letras y lo regaló a la humanidad en forma de libro.

La ilusión por sacar el proyecto adelante y las ganas de hacer de la biblioteca un lugar de encuentro entre lectores y libros, ya se adivinaba en las caras de los promotores el día de la inauguración, mientras los habitantes del pueblo, amigos, conocidos y familiares, nos dimos cita para hablar de ellos. Los libros, callados, asistieron a la puesta de largo de algo que cambiará muchas rutinas en un pequeño pueblo en el que la monotonía es la principal protagonista de sus vidas.

Buscar tiempo de donde no lo hay, poner en marcha iniciativas propias o copiadas de otros espacios similares -da igual- y acercar un libro a un lector indeciso, serán las metas que se pondrá el equipo encargado de dar vida a ese espacio literario que, poco a poco tratará de combinar con otras ideas que ya pululan por las mentes de quienes lo dan todo de sí mismos para que la biblioteca de Priaranza no solo sea un habitáculo lleno de libros, sino algo más: eso que buscamos los lectores cuando cogemos en nuestras manos uno de ellos.


Cien páginas para un año

Publicado por A. Cordero el 10/06/2012 9:03 Comentarios desactivados

Acaba de ver la luz y muchas personas ya han decidido que quieren tenerlo en sus manos. ‘Una gran idea’ dicen unos, ‘algo imprescindible para La Bañeza’ dicen otros, ‘no me lo imaginaba así’, ‘pensé que era en formato periódico’, ‘es una pasada’, ‘al fin os habéis decidido a publicar en papel’… y muchas más opiniones que proporcionarían material suficiente para un volumen de anécdotas, todas ellas acompañadas de elogios y alabanzas. Y es que la calidad de la información, la modernidad en el diseño y el cuidado de los detalles están presentes en cada una de las cien páginas del Anuario de La Bañeza, nuestro anuario –aunque haya alguien a quien no le guste-.

Pero como todavía hay quien dice que ‘en La Bañeza no hay nada’, el anuario se está encargando de recordar que en esta ciudad hay muchos actos y mucha actividad social, cultural y deportiva, sin contar los tejemanejes políticos o los sucesos, que también tienen su espacio. Y, aunque pueda parecer difícil, no es imposible meter en cien páginas todo un año de acontecimientos, porque el secreto está en la selección que se llevó a cabo para conseguirlo; algo así como la construcción de un puzle con cientos de piezas.

No me habría de corresponder a mí hacer este tipo de comentarios, pero han sido tantas las personas que me han pedido que “escriba algo”, que me siento en la obligación de poner voz a su felicitación y me he permitido el lujo de dejarme llevar por la vanidad al hacerlo de esta forma. Pero como ya todos nos conocemos, y casi todos sabéis cual es mi papel dentro y fuera de este proyecto, no hace falta que diga que me dejé arrastrar por el impulso de una idea que mi hijo llevaba madurando desde hace años, cuando todavía estaba en Salamanca estudiando periodismo.

Mi papel solo ha sido el una madre a quien gustan los asuntos editoriales de letras, apoyar la idea, colaborar en la redacción de algunos de los temas, opinar sobre el aspecto exterior y el diseño, echar una mano para elegir aquellos acontecimientos que debían completar las páginas menos importantes o la cronología y contribuir a confeccionar ese rompecabezas que mes a mes iba sumando páginas a una publicación que empezaba a engordar. Al principio eran unas pocas páginas, pero entre el visto bueno de los cálculos de Rafa y las noticias –que todas parecían importantes y ‘tenían que estar’- comenzó a rondar el centenar en apenas unos días.

El resto se veía venir, aunque también nos ha sorprendido y por ello estamos muy agradecidos: si en unos meses el periódico digital corrió como un polvorín y se instaló en las vidas de los bañezanos haciéndose un compañero de viaje, el anuario está corriendo la misma suerte. A pesar de que el papel pasa por un mal momento y ya todos nos hemos acostumbrado a que nos den la información de forma gratuita, algo nos decía que este proyecto tendría la misma acogida que Ibañeza.es. Y es que el lector ‘virtual’ también quiere tener un ejemplar de los mil que se han puesto en circulación, mientras el lector habitual de papel –al que estamos llegando tanto a través de los distintos puntos de venta como por correo, a quienes se encuentran fuera de la ciudad- estaba ansioso por conocer una visión fresca del acontecer diario de La Bañeza.

Ibañeza.es se reinventa antes de cumplir los dos años de vida, y La Bañeza vuelve a disponer de un nuevo producto editorial llamativo, para guardar, para releer, para que los bañezanos se busquen y se encuentren en las fotografías que ilustran el Anuario 2011. Personalmente, me siento orgullosa porque nos gusta innovar y porque podemos sorprender, porque queremos llegar a todos los rincones y estar en todas las estanterías, porque nos adaptamos a los tiempos que vivimos y porque queremos que los bañezanos disfruten de nuestro proyecto por muy poco dinero. También porque hemos conseguido meter en cien páginas todo un año de vida de La Bañeza, un año importante, para recordar y para que los que vengan también puedan recordarlo. Y como nos hemos comprometido, el próximo año volveremos a contar en otro centenar de páginas lo que hemos vivido, vivimos y viviremos durante lo que queda de este 2012.


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