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Cárcel bañezana y la represión de la revuelta de octubre de 1934 (II)

Publicado por Ibañeza.es el 9/04/2018 7:31 Comentarios desactivados

De “importadores de veneno y de discordias, venidos de otras poblaciones, donde se les consideraba indeseables, para romper la armonía de las clases sociales de La Bañeza” califica El Adelanto a aquellos detenidos, y alude a algunos otros desterrados, que debieron de ser más que el anarcosindicalista y trabajador de la Azucarera Alberto Jiménez, introductor y animador del anarquismo en La Bañeza, cuyos adeptos (no más de media docena) habrían contado con un local de reunión (posiblemente en 1936) “en la escuela de don Justo García, junto a las huertas, más provisto de libros que la Casa del Pueblo”, según muestra Ernesto Méndez Luengo en su relato novelado [1977: 106], aunque Gabriel González González, entonces afiliado a las Juventudes Socialistas bañezanas, nos afirmaba en noviembre del año 2007 que “no existió nunca local de la CNT en La Bañeza”.

Las muy aflictivas condiciones soportadas por los numerosos apresados entonces en el habilitado Cuartel-Prisón de Santocildes, en Astorga, no debieron de ser muy diferentes en el Depósito Municipal de Presos y Detenidos de La Bañeza, tal vez aquí peores por más masificada y por sufrir mayor deterioro, hacinándose innumerables presos, bañezanos y de otros lugares, magullados y heridos por las palizas y torturas recibidas y en una situación agravada por el padecimiento de enfermedades contagiosas como la tuberculosis, que llega a extremos tales que por ella y por la falta de atenciones a los recluidos que la sufren se origina un enfrentamiento entre los médicos bañezanos Mariano Andrés Luna (que terminaría siendo falangista) y el socialista y republicano Emilio Perandones Franco (que acabará fusilado en León en febrero de 1937). Da de alguna manera la medida del estado de hacinamiento de aquel reclusorio que en la sesión municipal del 7 de noviembre de 1934 se presentaran cuentas de 10,40 pesetas por escobas y botijos y de 275 por paja para sus camastros. Condiciones como las padecidas en una y otra reclusión, y aún mucho peores, se volverán a repetir y padecer en ellas y en tantos otros lugares durante muchos años por los presos republicanos de después de la sublevación de julio del 36, cuando, por ejemplo, Santocildes se vuelva a habilitar como cárcel, convertida en Prisión Central el 11 de noviembre de 1938. También la cárcel bañezana aparecerá como Prisión Central en la documentación penitenciaria de aquellos años.

A pesar de las penalidades padecidas, y de su lamentable estado de abandono, los cautivos en el Depósito Municipal bañezano elevarán el 22 de enero de 1935 una instancia al alcalde “para que les facilite libros, papel y efectos para instruirse entre sí en las primeras letras”, y a la contra de las denuncias y las discordias médicas, desde la alcaldía se comunicará al principio de mayo al comandante del Juzgado Eventual de León que “los detenidos en este Deposito no han sido objeto de malos tratos, según interesa se le haga remitir por don Félix Gordón Ordás”, y en el pleno municipal del 26 de junio uno de los gestores se quejará del relajado servicio de sus encargados, “rogando se les pase un oficio para que se abstengan de dar libertades a algunos reclusos que hasta por la calle salen”, acordándose además mejorar las dotaciones del recinto carcelario construyendo en su interior un pozo de los llamados abisinios, con bomba manual de extracción de agua, como los otros varios con que ya cuenta la ciudad (en la sesión del 28 de agosto se aprobará una cuenta de 105 pesetas por el uno y la otra).

La represión laboral y los despidos de quienes secundaron la huelga general revolucionaria de octubre del 34 se dieron también en La Bañeza, como muestra la demanda de uno de aquellos despedidos, Manuel Rodríguez Fernández (casado y padre de cinco hijos; sería apresado después de julio de 1936), en el Jurado Mixto de León, por la que comparecía en junio de 1936 en la alcaldía acompañado de testigos que acreditaban que “el 6 de octubre de 1934 en la industria del patrono José Perandones Cabo pararon solo dos obreros, y fueron todos a la huelga el día 8; que el 22 de octubre fue despedido por represalias políticas por haberse declarado en huelga con los demás obreros; que el pasado 8 de marzo se presentó al trabajo en casa del patrono pero no fue readmitido (en los primeros días de marzo de 1936 se publicaba un decreto que obliga a readmitir en sus puestos de trabajo a los despedidos por causa de aquella huelga), y que tan solo ha trabajado ocho días desde su despido hasta la fecha en que interpuso la demanda”.

Después de octubre de 1934 el Registrador de la Propiedad Juan María Begué Arjona era trasladado a Pola de Laviana (Asturias) al principio del siguiente año y sometido a vigilancia por orden del gobernador general de Asturias “por ser elemento que se había significado dentro del partido socialista en su anterior cargo en La Bañeza”, y a la mitad de diciembre del mismo 1934, con la Casa del Pueblo bañezana clausurada, desde aquel Gobierno se denegaba la petición cursada por Eugenio Sierra Fernández para volver a dar en sus locales, como antes, espectáculos de cine, denegación también seguramente motivada en la censura cinematográfica que para la provincia de León se había establecido (el Gobierno Civil le remitirá el 3 de agosto de 1935 notificación sobre autorización de espectáculos en la sede socialista).

Del libro LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas -Valduerna, Valdería, Vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras localidades provinciales -León y Astorga-, de 1808 a 1936), publicado en 2013 en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González. (Más información en www.jiminiegos36.com)


Un respeto a los músicos bañezanos

Publicado por Ibañeza.es el 6/04/2018 8:37 1 Comentario

Tino Valderrey

Estimados amigos: un año más, vuelvo a apelar contra quienes han sentenciado, sin saber, con dimes y diretes la labor tan altruista, que han ofrecido mis amigos y compañeros músicos, durante esta Semana Santa. A título informativo, tengo que decir que todas las formaciones musicales de nuestra ciudad, que han participado en nuestros desfiles procesionales, han estado a la altura de las circunstancias. El comportamiento de todos y cada uno de los músicos, ha sido ejemplar. No se debe criticar a nadie, sin antes informarse adecuadamente.

Han llegado a mis oídos comentarios fuera de lugar, ofendiendo a mis compañeros que han puesto por encima de sus estudios, trabajos y quehaceres, horas y horas de ensayo entregados con total dedicación, para que las procesiones de esta maravillosa ciudad, tengan una óptima lucidez. Pues… parece ser que, según algunos, no ha sido así.

Que si la Banda de las Angustias se quería marchar por problemas de organización, que si la del Nazareno es la Banda de los ricos y no saben, y para colmo se comenta que la Banda Municipal abandonó la procesión de la Amargura. Pero… ¡Dónde estamos llegando con esto! El respeto a las personas, es una aptitud de la que muchos carecen, o tienen olvidada.

Las Agrupaciones Musicales de ésta mi Bañeza querida, han hecho y hemos hecho, valga la redundancia, lo que nos han dicho a través de nuestros directores. Nada más. Se han hechos pactos y acuerdos previos con el Ayuntamiento, las Bandas y las Cofradías, para que el desarrollo de cada procesión, fuera lo más vistoso posible. No es de recibo, apuntar a mis compañeros con el dedo, criticando que se han hecho las cosas mal. Por ahí, no paso; no lo voy a consentir jamás.

Las Bandas de cornetas y tambores han hecho una labor impagada e impagable, aunque alguno no lo quiera reconocer. A todos ellos, mi más cordial ENHORABUENA. La Banda de Música, no ha abandonado nunca ninguna procesión, como algún insensato@, comenta.

Si no se continuó acompañando a Ntra. Sra de la Amargura desde la capilla de las Angustias, fue por un acuerdo previo, como cito más arriba, entre Ayuntamiento, la Banda y las Cofradías. Y cuando digo Ayuntamiento, aclaro que es el dueño absoluto de la Banda, al ser un estamento municipal. Todo lo demás, sobra.

Por favor, no hagamos críticas destructivas a las bandas del pueblo que, aparte de ofenderles, se les pierde el respeto al que tenemos derecho todos los españoles. Seamos más respetuosos con éstas entidades musicales, a las que hoy por hoy, tengo el honor de pertenecer, y estemos orgullosos de tener una juventud, que son y serán, el “buque insignia” de esta ciudad de La Bañeza.


Agripina, una mujer entrañable que se ganaba el corazón de todos

Publicado por José Cruz Cabo el 5/04/2018 9:11 Comentarios desactivados

José Cruz Cabo

En Sabadell (Barcelona) falleció hace unas semanas la bañezana de 97 años Agripina Álvarez Martínez. Fue una mujer cariñosa, amable, que siempre se dedicó a trabajar para su unico hijo, hasta que Ramón Angel se marchó a Barcelona.

Yo la traté mucho, ya que aún recuerdo cuando fui a darles el pésame por la muerte de su madre, cuando yo había enterrado a mi primera mujer el día antes y su padre me dió un gran abrazo. Entonces los pésames se daban a la puerta de la casa del difunto o difunta y sólo lo recibían los hombres, las mujeres seguian llorando dentro de la casa, hasta que llegaba el sacerdote para llevar el cadaver a la iglesia. Después ya no había pésame y se iba de la iglesia al cementerio, donde sólo se enterraba el cadáver.

Agripina fue de la tertulia de mi esposa actual hasta que se marchó con su hijo a Barcelona, cuando la edad ya no le permitía moverse con agilidad. Ramón Ángel la traía todos los meses de agosto para que disfrutara con sus amistades y Agripina volvía a participar de la tertulia con sus amigas todas las tardes del verano en la Plaza Mayor.

Fue una mujer valiente, porque en aquellos años las costumbres no eran las de ahora, pero Agri siempre cariñosa, bondadosa y amable se ganaba el corazón de todos los que la tratábamos. Te vamos a recordar mucho hasta que nos llegue a nosotros la hora de partir al más allá.


¿Qué pasa con la Cofradía de la Santa Vera Cruz?

Publicado por José Cruz Cabo el 31/03/2018 9:05 Comentarios desactivados

José Cruz Cabo

Hace unos años que por la vejez y los problemas que ella trae no he podido estar al tanto de los trabajos y deseos de la cofradía de la Santa Vera Cruz que tanto nos llevó refundar en los años 90. Hay que tener en cuenta que seguramente es la más antigua de las tres de nuestra ciudad y además tuvo hospital hasta que comenzó a funcionar la Sanidad para todos en nuestra nación. De hecho, yo conocí a las últimas entermeras que hubo allí, incluso conocí y vi cuando la capilla se cayó y la cofradía se esfumó en el año 1955.

Recuerdo cuando el entonces juez, Don José Marcos de Segovia, nos apuntó en ella a unos cuantos bañezanos, y cómo al inicio de 1990 nos reunimos en la sala de las Misioneras y Don Santiago Carrizo encomendó a Vicente Cadenas, de feliz memoria, que iniciara los trámites para poner la cofradía en pie, ya que de lo contrario se quedaría el Estado con los bienes que quedaran de la misma. Gracias a Don Ángel Riesco que con sus Misioneras puso una guardería en el edicio se pudo mantener el mismo e iniciar la refundación de la Cofradía de la Vera Cruz.

Pasó tiempo y Vicente Cadenas consiguió poner las cuentas al día e inventar los cabildos hasta que se entregaron los documentos al Estado y se cambiaron los estatutos con el beneplácito del Obispado de Astorga.

Yo le decía a Don Santiago Carrizo, también de feliz memoria para nuestra ciudad, ya que consiguió poner en marcha la cofradía, realizó obras de consolidación en la iglesia de Santa María y renovó su precioso órgano adenás de hacerle una capilla preciosa para la Virgen de la Piedad con la restauración de la talla, ¿cuando vamos a procesionar?. Y él me decía: tranquilo, que pronto, en cuanto terminemos el papeleo.

Al final llegó la hora de salir y se hizo con pocos hermanos pero el encuentro pasó de la tarde del Jueves a la noche del Martes Santo. Después se recuperó el Miserer  para la madrugada del miércoles al jueves.

Luis Pedro Carnicero nos presentó pasados unos años un boceto de lo que sería la nueva capilla de la Vera Cruz, pero el proyecto todavía sigue parado, cuando ya las Misioneras nos dieron permiso para ocupar parte del patio de la guardería para hacer la capilla, pero el proyecto no se encuentra.

Mario Núñez nos arregló el Cristo de la Caída y la Verónica, que eran las imágenes que tenía la cofradía para procesionar y al poco tiempo Fina Luna la Virgen de la Esperanza y Nunchi Santamarina la túnica. Una Virgen que llegó desde Madrid y “bautizada” por don Santiago Carrizo.

El Cristo que procesiona esta cofradía a mano es del siglo XVI. Los estandartes fueron regalo de José Castaño. Esperemos que los bañezanos se den de alta en esta cofradía y siga procesionando para siempre, ya que comenzó su andadura al menos en el siglo XV, si no fue antes.


Semana Santa

Publicado por Ibañeza.es el 30/03/2018 9:05 Comentarios desactivados

Pues sí, la de 2018, que, dicen, va a terminar prematuramente con disgusto de quienes se quedarán sin poder vivir su intensa religiosidad, tanto, que les dura un año entero. Menos mal que nos han dispuesto, para tan magna exhibición, unos prolegómenos culturales durante la Cuaresma, tiempo de escalada, como dice una bastante horrible canción.

Aquí, en la Semana Santa de L.B. han desaparecido tanto la música como el “descanso” de las procesiones en las que se ejecutaba. Bueno, desde que se han recuperado antiguas tradiciones en desuso, hemos dejado por el camino otras tantas en uso y la revitalización de lo que hicieron nuestros antiguos cofrades y cofradas no es más que una nueva hechura sin base histórica, ya que se ha retomado la idea para hacer algo “ex novo”.

Yo, a diferencia de casi todo el mundo añoro aquella Semana Santa nuestra sin pretensiones ni brillos, pero mucho más lígrima, los nuevos pobres sabemos que el oro no tiene por qué brillar, valoramos más el arte del orfebre, como dice el refrán y contradicen las nuevas dinastías arábigo-petroleras que nos epatan por deslumbramiento. Incluso Nuestra Señora de la Amargura tenía un carácter menos de barrio, los que sepan algo de la S.S. de Sevilla sabrán a qué me refiero, y la nombro porque era una imagen alejada de lo que se supone es el espíritu “castellano”: el manto bordado con hilo y aguja en vez de pegado con silicona, era mucho más costoso que la propia talla. Pocos sabrán dónde consiguió el Cabildo tan estupendo paño de terciopelo que luce ahora tan ajado como el resto de la imagen. ¿Para cuándo una restauración seria y rigurosa de esa obra de arte? Aunque sólo fuera por el escudo de L.B. bien valdría la pena que la priostía emprendiera tan costosa tarea. Bueno, el querubín tampoco lo iba a desdeñar.

Me metí en el taller de costura cuando yo estaba en el de música, perdón. Es verdad que en casa, el nivel de exigencia musical, era extremadamente alto: crecer oyendo a los eximios, te maleduca y el motete que se cantaba a la Amargura en la puerta de la iglesia del Colegio de las H.H. Carmelitas tras el sermón a cargo del “elocuente orador sagrado” no era como para grabar, pero ambos están tan desaparecidos como el esplendor de la Imagen. Esto ocurría también en el Encuentro y en la Procesión de Pasión en la que los pasos se metían dentro de la Iglesia, cosa hoy imposible dado su tamaño de los pasos, mientras la sensibilidad religiosa de los Hermanos de Jesús buscaba alivio trasegando limonada y churros. Eso sí que se conserva igual. Luego las sopas en Boño preludiaban el Calvario. Mi recuerdo y oración para Conchita.

Podría seguir, pero basta por hoy (por cierto qué “BASTA” tan extraordinario el del sábado, Hermano Consiliario) Termino dando las gracias a quienes me leeis con tanto esmero y condescendencia, en especial al “legítimo descendiente del Zar”: las coronas reposan temporalmente como espero hacerlo yo, eternamente, tras haber sido acogido por la benevolente misericordia de Jesús Nazareno.


Cárcel bañezana y la represión de la revuelta de octubre de 1934 (I)

Publicado por Ibañeza.es el 26/03/2018 7:08 Comentarios desactivados

Después de la revuelta socialista del inicio de octubre de 1934, en el Depósito Municipal de Presos y Detenidos de La Bañeza, utilizado como prisión en la que se encarceló a muchos de quienes participaron en ella, y de acuerdo con el informe que el veterinario y exministro leonés Félix Gordón Ordás publicaba a principios de enero de 1935 en la hoja suelta que tituló Por la salud del régimen. La represión en las provincias de Asturias, León y Palencia, habrían sido maltratados:

El 28 de octubre Francisco Escudero Cachón, minero de 40 años, casado y con seis hijos, natural de Orzonaga y vecino de La Valcueva, detenido dicho día en San Pedro de los Llanos, antes de ser ingresado en la prisión pasó por el cuartel, donde fue golpeado brutalmente por la Guardia Civil.

En la misma fecha antes de su ingreso en la cárcel fue en el mismo cuartel bañezano apaleado antes de su interrogatorio Celestino Díez González, de 26 años, soltero, minero, natural y vecino de La Valcueva, detenido en San Pedro Bercianos.

El mismo 28 de octubre, Santos Fernández García, de 46 años, labrador, casado, de San Pedro Bercianos, y su hijo Laurencio Fernández García, de 21 años, labrador, soltero, natural y vecino del mismo pueblo, son detenidos al presentarse a instancias de la Guardia Civil en el cuartel, donde el hijo es apaleado y maltratado a puntapiés y vergajazos en presencia de su padre. Se les acusa de tener trabajando en sus tierras a dos individuos huidos de los sucesos revolucionarios; padre e hijo ignoraban la procedencia de ambos trabajadores, que de análoga manera han sido apaleados en el cuartel de la Guardia Civil de La Bañeza.

Aquel mismo hecho lo narraba El Adelanto del día 3 de noviembre de 1934 del siguiente modo: “Al regresar de León a nuestra ciudad una pareja de la Guardia Civil de este puesto, que había ido a llevar unos presos, se enteró en el pueblo de San Pedro Bercianos de que en casa del labrador Santos Fernández García se habían alojado dos sujetos sospechosos, a los que la pareja encontró escondidos en un hoyo, a quinientos metros del pueblo. Confesaron llamarse Francisco Escudero Cachón (pudiera ser Casbán, alias “Bilbao”), de 39 años, casado, vecino de La Valdueza, y Celestino Díez González, del mismo pueblo y de 25 años. Se declararon autores, junto con otros, de los asaltos a los cuarteles de la Guardia Civil de Matallana (de Torío) y La Vecilla. Como encubridores de los detenidos fueron también presos el citado labrador Santos Fernández y su hijo Laurencio”. Proseguía Gordón Ordás puntualizando en su informe que

El 29 de octubre, Eusebio Villafañez Alonso, de 22 años, soltero, minero y vecino de Ciñera, detenido en Palacios de Fontecha, donde trabajaba, ingresa en la cárcel bañezana, pero antes fue apaleado por la Guardia Civil con vergajos, palos y fusiles mientras uno de los guardias le encañonaba con la pistola. Al día siguiente de haber entrado en la prisión, el médico forense de La Bañeza le examinó, apreciándole un sinnúmero de contusiones y algunas heridas.

En la misma jornada un detenido natural de Ciñera y vecino de Santa Lucía de Gordón, Bautista Tejedor de la Fuente, de 27, años, soltero, minero, y apresado el mismo día en Bercianos del Páramo, en casa de su familia (el Juzgado Militar Eventual de la Plaza de León dispondrá su libertad del Depósito Municipal bañezano el 31 de julio de 1935, “por serle sobreseída por la Autoridad Judicial de la División la causa en la que estaba procesado por los sucesos revolucionarios de Santa Lucía”), ingresó con Villafañez y le ocurrió como a éste, si bien sus heridas fueron de menor importancia.

El 3 de noviembre se tortura y apalea duramente a otro minero antes de encarcelarlo, José de la Fuente Rabanal, de 21 años, soltero, de Carrocera y también vecino de Santa Lucía, detenido ese día en La Bañeza en el hogar de unos parientes. Volvió a ser salvajemente maltratado el día 29 cuando se le condujo a su pueblo para recoger la escopeta que había declarado tener escondida, golpeado por unos seis guardias mientras lo mantenían semicolgado del techo (torturas parecidas se aplicarán en aquel cuartel en el otoño de 1936 al menos a Andrés Posada, padre de un perse-guido de Jiménez de Jamuz, Primitivo Posada Ríos, para que delate el paradero en que su hijo se esconde).

El 17 de noviembre es maltratado de obra en el bañezano cuartel de la Guardia Civil Blas Fernández Vega, de 29 años, minero, casado, natural de Villazala del Páramo (donde fue detenido en casa de su hermana) y vecino de Santa Lucía, e ingresado después en la prisión. Los mismos guardias civiles hubieron de reconocer pronto su inocencia, no obstante haberse declarado culpable por miedo a recibir más palos, y lo amenazaron con pegarle de nuevo por haberse declarado culpable de delitos que no cometió.

De modo parecido, han sido apaleados en el cuartel de la Guardia Civil de La Bañeza Cayetano González Lorenzo (“el Vasco”), Salvador Rúa González, Isaac González González y Toribio Santos Santos. El penúltimo para que no le pegaran más, declaró, como pretendían, que había ejercido coacciones durante la huelga, y el último fue puesto en libertad después de haber sufrido una tremenda paliza de la que le quedaron en el cuerpo señales muy visibles (todos ellos bañezanos partícipes en la revuelta en la ciudad, fueron apresados por la Benemérita el 19 de diciembre “por estar complicados en los últimos sucesos revolucionarios”. Volveremos a encontrarlos –sobre todo a los dos primeros- interviniendo en La Bañeza y su comarca en las fechas del golpe militar de julio de 1936).

Del libro LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas -Valduerna, Valdería, Vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras localidades provinciales -León y Astorga-, de 1808 a 1936), publicado en 2013 en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González. (Más información en www.jiminiegos36.com)


Despedida a una mujer sencilla y trabajadora como Mercedes

Publicado por José Cruz Cabo el 17/03/2018 7:45 Comentarios desactivados

José Cruz Cabo

Después de una larga vida, cuidando a tu marido e hijos y además a tus padres ayudada unos años por mi esposa Nieves, y luego a tus nietos, tuviste una vida larga y llena de trabajo rodeada de tus hijos y nietos cuando ya no podías estar sola. Nos dejaste con el mismo silencio y cuidado que pusiste en ayudar a todos los que te necesitaron. Tus hijos Salvador, Vicente y para mí entrañable sobrina Raquel, con sus cónyuges, te ayudaron en tu vejez sin dejarte ir nunca a una residencia, cuidándote a meses, pero siempre ayudada de los tuyos y en sus casas.

Recuerdo que cuando yo te comencé a tratar en el año 1967, con tu hijo mayor ya casado, siempre tuvimos una relación muy estrecha y llena de amabilidad y cariño. Algo empujastéis tú y tu hija Raquel para que Nieves me diera el sí para casarse conmigo, pero al final tuvistéis razón y la convencisteis para que me diera el sí más largo que me han dado nunca.

A mis cuatro hijos, tanto vuestro padre Santiago como vosotros todos, los quisisteis y hasta nos ayudásteis a educarlos.

Habéis sido una familia para mí entrañable, cariñosa y que no podré pagaros nunca más que dandoos el cariño que me habéis dado todos vostros, tanto a mí como a mis hijos, que aunque no eran de vuestra hermana, supísteis quererlos como ha hecho Nieves, junto con todos vosotros.

Después de una larga vida de ciento un año y medio, al final nos has dejado para ir a reunirte con tu Antonio, al que cuidaste con esmero pero te dejó sola hace ya unos años. Ahora os volveréis a reunir en el más allá y espero que sigas siendo tan feliz como en tu larga vida en la tierra lo fue. Hasta siempre y si es posible podernos seguir viendo en el más allá.


El cierre en 1933 de las Escuelas Nacionales bañezanas (III)

Publicado por Ibañeza.es el 12/03/2018 7:11 Comentarios desactivados

La Ley de confesiones y congregaciones religiosas atacaba la base del sistema educativo católico al decretar el cierre de los centros de enseñanza de la Iglesia, con excepción de los seminarios, y los legisladores, excesivamente apresurados, fijaron el 31 de diciembre de 1933 como fecha tope para el mismo. La Iglesia católica poseía 295 centros de segunda enseñanza, con 20.684 alumnos y 4.965 de enseñanza primaria, donde estudiaban 352.004 escolares. El Gobierno confiaba en levantar en pocos meses 7.000 escuelas públicas y 20 institutos nacionales de bachillerato, que paliasen los efectos de la clausura inmediata de los centros religiosos, sobre todo en el medio rural, y seguir luego creando escuelas a un ritmo de 4.000 por año (e invitaba a las entidades particulares y organismos oficiales a ofrecer gratuitamente edificios en los que poder instalar centros docentes). En la enseñanza media, la sustitución se realizó sin grandes problemas, pero no sucedió lo mismo con la primaria. Aunque se improvisaron unos 10.000 maestros mediante cursillos especiales, fueron muchos los ayuntamientos que por falta de voluntad o de medios no abrieron nuevas escuelas, lo que originó una considerable incertidumbre en numerosas familias. Por fin, cuando se aproximaba el término del plazo legal para el cierre de los centros religiosos, se produjo el 19 de noviembre la derrota electoral de la izquierda, y los nuevos gobernantes radicales-cedistas suspendieron la aplicación de la Ley, lo que permitió a la Iglesia mantener abiertos sus establecimientos docentes.

En lo relativo a La Bañeza, la inspectora de la zona (la señorita Bohigas Gavilanes), que no se había desplazado a la ciudad para ver las reformas de las escuelas terminadas, volvía a clausurar a finales de septiembre de 1933 sus locales por no ajustarse la reparación recién finalizada a lo ordenado y no estar en condiciones de higiene sus retretes (“obra muy costosa para la que el Ayuntamiento en la actualidad no puede disponer de cantidad, por lo que le ruega tenga en cuenta tales razones y levante la clausura que en la actualidad tiene ordenada” le solicitaba el alcalde el día 22), por lo que se nombra una comisión formada por los concejales Lombó Pollán, González Manjarín y Nistal Blanco para dirigirse a León, a la Inspección Provincial, y si allí no resolvieran que al día siguiente se abrieran las escuelas, continuar los dos últimos viaje a Madrid para entrevistarse con el ministro de Instrucción.

Así se hizo, viéndose en la capital con el inspector Jefe de Primera Enseñanza, que les indicó no poderse atender a la apertura de las escuelas si no se enviaba antes del día 6 u 8 de octubre al Consejo provincial de primera enseñanza una relación detallada de todo lo ocurrido en este asunto (lo que se hizo luego con premura). Al no solucionar la situación con ello, prosiguieron camino de Madrid los ediles Isaac Nistal Blanco y Porfirio González Manjarín, conferenciando allí con el director general de Primera Enseñanza, al que informaron del estado de los locales escolares y de su cierre, lamentándose éste de que se tratara de un asunto político, al haber ratificado el cierre la inspectora fundada tan solo en referencias (“Tenemos allí un coco que hay que extirpar”, habría dicho el responsable ministerial, referido a la inspectora que tales problemas causaba, según el acta del pleno en el que se relatan las gestiones). El director ordenó telefónicamente al inspector Jefe de León visitar por sí mismo las escuelas y disponer su apertura, solicitada por la comisión visitante con el compromiso de arreglar en ellas lo necesario cuando sea oportuno.

Acompañó en todos los trámites en Madrid a los concejales bañezanos el astorgano Quirino Salvadores Crespo (mecánico, tornero-fresador), diputado socialista por Zamora (asentado allí desde niño y allí asesinado el 14 de septiembre de 1936), al que otorga la Corporación bañezana un voto de agradecimiento por su ayuda de ahora y por los apoyos que ya había desplegado en la capital zamorana cuando otra comisión se desplazó a aquella ciudad para atender a otras gestiones de interés general para el Ayuntamiento.

A pesar de lo actuado, avanzando octubre aún continuaban las escuelas públicas cerradas, y se recibía el día 9 nota de la inspectora solicitando para autorizar su apertura certificado médico de hallarse los retretes en las debidas condiciones higiénicas, que se le envió de inmediato firmado por el doctor Manuel Marqués Pérez, Inspector municipal de Sanidad y vocal médico en el Consejo local de Primera Enseñanza, añadido a los informes sanitarios favorables de dos médicos locales (aquel mismo y Laureano Alonso González) sobre las escuelas que días antes el alcalde ya le había remitido (no obstante los cuales insistiría en exigir el nuevo dictamen).

En un escrito publicado el 7 de aquel mes por El Adelanto afirmaba la inspectora que “el médico del Consejo local no podría certificar la salubridad del retrete del patio de las escuelas, que los vecinos de La Bañeza pueden visitar para convencerse de la razón”. Fundados en ello, se propone la Corporación municipal en su sesión del día 10 facilitar tal visita al pueblo bañezano, y mostrarle el oficio en que se señalaban las obras a realizar, que se han cumplido. Los retretes, según la inspectora deben de estar provistos de agua corriente, y aunque ella prometiera enviar planos y proyecto para la obra elaborados por el técnico de la inspección (entonces el Ayuntamiento carecía de arquitecto), aún no los remitió. Todos los informes facultativos (que de nuevo se remiten) son en aquella fecha favorables, y así y todo las escuelas no se abren, se dice, y añade el concejal Narciso Asensio que “debe descubrirse quienes son los que quieren que los niños continúen en la ignorancia” (a pesar de sus lamentos por el fin de la enseñanza religiosa), mientras que su compañero de la minoría socialista Porfirio González Manjarín propone informar de los hechos al gobernador civil para que adopte una resolución favorable a la apertura, y solicitar del Consejo provincial la contestación a la relación de lo sucedido (que aún no se ha dado), acordándose publicar un bando invitando al vecindario a visitar las escuelas, que se abrirán unas horas para tal fin, y que si antes no se abren, el domingo día 15 se organizará una manifestación desde la Plaza Mayor hasta el edificio en que se hallan pidiendo su apertura, que no resultó necesaria, pues en el siguiente pleno se dirá haberla autorizado la inspectora para el viernes 13 de octubre, a reserva de su visita a los locales.

Del libro LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas -Valduerna, Valdería, Vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras localidades provinciales -León y Astorga-, de 1808 a 1936), publicado en 2013 en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González. (Más información en www.jiminiegos36.com)


Una libertad de expresión y una ignorancia confusas

Publicado por A. Cordero el 7/03/2018 9:07 Comentarios desactivados

En estos tiempos en los que parece que vale todo y la libertad, tanto de expresión, como la que nos permite hacer en cada momento lo que nos de la gana, parece ser que prima por encima de las obligaciones y del respeto hacia ciertos lugares, momentos, tradiciones y personas; (no sé si debo explicarme más o dejarlo así), a veces –demasiadas veces– nos pasamos de la raya y atravesamos límites que jamás se deberían traspasar.

Quizás debería morderme un poco la lengua en determinadas ocasiones, pero amparándome en que yo también poseo la libertad para expresarme y si estas líneas me lo permiten, me voy a dejar llevar por la ironía carca y refunfuñona de una tal Doña Rogelia para decir ciertas cosas. Otro día adoptaré el papel de Pepito Grillo, que este entrañable personaje también tiene mucho que decir…

Da igual que hablemos de un acto religioso, que de uno municipal, que de uno popular, de esos que dicen que se celebran con rigor pero el rigor se manipula constantemente, ya que siempre hay alguien que se piensa poseedor de una bula pontificia para hacer lo que le da la gana y saltarse las normas establecidas diciendo que “para eso hay libertad de expresión”.

Pero hay ocasiones en los que la libertad de expresión se confunde con una ignorancia de lo más atrevida y una falta de saber estar, de educación y de ética cuando uno se mete en lugares a los que no debería ni siquiera imaginar. Tal es el caso de ciertas críticas y burlas hacia algunos aspectos religiosos y políticos aprovechando que –desgraciadamente, y gracias a una mal llamada libertad de expresión- todo vale. Bueno, todo no, cuando atentan a nuestros derechos y libertades nos ponemos en pie de guerra para defenderlos, pero eso es otra historia.

El caso es que ahora que llega la Semana Santa, también llega el momento de que cada uno haga “de su capa un sayo” y haga uso de su libertad de expresión a sus anchas, cruzando por el medio de una procesión, comiendo pipas y dejando llena de cáscaras la entrada de la capilla, acompañando al cortejo con gafas de sol y tal y tal… Y tal, hasta el punto de confundir unas vestiduras sagradas con un traje de carnaval, un presbiterio con el escenario de un teatro de poca monta o la casa de Dios con la de “Tócame Roque”.


Puri Sánchez, una poetisa que será muy importante

Publicado por José Cruz Cabo el 5/03/2018 9:09 Comentarios desactivados

José Cruz Cabo

El año pasado, cuando se celebró la feria del libro, vino a La Bañeza una editorial de la que mi hijo Pepe conocía a su dueña y nos saludó amablemente; estuvimos hablando de literatura, ya que ella traía su editorial de Asturias, aunque fuera nacida en Madrid. Hace pocos días, por medio de mi hijo Pepe, me mandó su último libro poético, recién editado y dedicado a mi persona y esposa.

Nada más comenzar la lectura de ‘Las entreluces del Lubrican’, me fue ganando su forma de escribir versos y ya no dejé su lectura hasta que no lo acabé, tiene una forma muy directa y llena de belleza, para contar las cosas de forma tan btillante y precisa que te atrapan sus versos y su prosa de una forma emocionada y te llegan dentro del corazón; a medida que vas leyendo el libro, te vas dando cuenta de su brillante forma de escribir y de su conocimiento del mundo y de los que lo habitamos, con nuestros defectos y virtudes.

Puri Sánchez, que este es su nombre, va calando en el alma de las cosas y las personas que cuando te das cuenta has acabado el libro y te dispones a saborearlo por segunda vez. Puri Sánchez demuestra su gran calidad como poetisa, como escritora y como pensadora del alma humana que va desgranando verso a verso con una belleza y seguridad apabullante. Gracias desde hoy amiga y magnífica escritora, porque tu recuerdo y el de tu libro dedicado, ya nos hacen amigos para siempre. Sigue así, que tienes cualidades para ser una de las grandes poetisas de nuestra nación.


Despedida a Sara Sánchez Díez (Sarita)

Publicado por José Cruz Cabo el 28/02/2018 12:03 Comentarios desactivados

José Cruz Cabo

Sara Sánchez Díez, Sarita, era una mujer que no paraba; lo mismo hacía la compra, la comida, los quehaceres de la casa, que vendías zapatos con su marido Delfín Pérez Linacero, al que no hemos podido olvidar a pesar del tiempo transcurrido, ya que fue una persona que trabajó mucho y bien con su cámara fotográfica y fue vicepresidente tres años de Cruz Roja, siendo yo presidente y trabajando unos años codo con codo con él por La Bañeza, sin pedir nada a cambio.

Tu trabajo silencioso y tu carácter amable y bondadoso hicieron que Delfín y tú, junto con Nieves y conmigo, tuviéramos una relación fluida y afectuosa durante muchos años.

Fuiste una mujer de gran amabilidad, afectuosa, trabajadora y amabilísima; los ratos de ocio y las tertulias que pasamos juntos, hasta que Delfín nos dejó… Pero al morir él, tu fuiste decayendo poco a poco hasta perder la movilidad, aunque aún te quedaba un poco de memoria, cuando tu hija Lourdes o tu hijo Delfin, te llevaban y nos encontrábamos, te decían ¿quiénes son estos? y tú decías: Cruz Cabo.

Tus dos hijos te sacaban a tomar el aire y un café, pero tu poco a poco te fuiste apagando y hace unos días nos dejaste del todo. Así que amiga Sarita, ahora ya estás con el amor de toda tu vida, y podéis estar siempre juntos toda la eternidad. No os olvidaremos.


El cierre en 1933 de las Escuelas Nacionales bañezanas (II)

Publicado por Ibañeza.es el 26/02/2018 8:57 Comentarios desactivados

Al comenzar octubre de 1933 “el municipio bañezano que tanto alardeó de su cultura y que promovió la creación de una Escuela de Artes y Oficios que quedó en agua de borrajas” (decía El Adelanto), continuaba con las dos escuelas nacionales clausuradas, que lo habían sido en mayo por la inspectora Francisca Bohigas Gavilanes, dado su mal estado desde hacía tiempo y sus inatendidos requerimientos de adecuarlas desde septiembre de 1931, en defensa de los derechos de los 350 niños y niñas que las pueblan, y sin que el Ayuntamiento hubiera realizado las obras convenidas para dotar unas de retretes (con agua corriente y pozo séptico) y eliminar en otras su insalubridad (mientras que si había proveído hacía poco de servicios higiénicos las oficinas del juzgado). La situación se resolvía a mediados de octubre, retomándose las clases el día 13 para ocuparse del Tercer Grado la maestra Tomasa Rodríguez Peñín, y del Segundo Tránsito Castro González (esposa del abogado astorgano Olegario Combarros), las dos enseñantes como propietarias, y de la Unitaria de la calle Pablo Iglesias Julia Ibán Valdés como maestra interina (a primeros de mayo de 1934 se la trasladaba al pueblo de Parada-Nigrán, cerca de Vigo). Por entonces contaba con doce maestros La Bañeza, y en Santa María del Páramo cuatro maestras y siete maestros cursillistas están realizando el mes de prácticas.

Un largo y complicado camino había seguido la suspensión y el reinicio de las clases en las escuelas públicas bañezanas, afectado a lo que parece por los avatares, las contiendas y los intereses que giraban en torno a la Ley de sustitución de la enseñanza religiosa, que las derechas calificaban de nefasta, que obstaculizaban y a la que por todos los medios se oponían:

Se nombraba el 24 de junio en La Bañeza (y “se comunica al maestro más moderno en la localidad”) a los concejales Joaquín Lombó Pollán y Porfirio González Manjarín como integrantes de la Comisión mixta para el estudio de la sustitución de aquella enseñanza, que ha de colaborar para su reemplazo con la Dirección General de Primera Enseñanza, y cuyos gastos han de correr por cuenta de los ayuntamientos, tal como obligaba la correspondiente orden ministerial, dispendios estos que desde la prensa de derechas (incluidos El Diario de León y El Adelanto) se critican ácidamente por excesivos e innecesarios cuando la situación económica del país es tal que el ministerio de la Guerra acordaba por entonces que, “en vista de que le es imposible proveer de prendas interiores a los nuevos reclutas, se les den las que en los licenciamientos dejen los individuos en almacenes, después de desinfectadas y lavadas”. A finales de aquel mes el abogado leonés y diputado en Cortes Publio Suárez Uriarte remitía a la Corporación del Ayuntamiento de Santa Elena de Jamuz un escrito relativo a las gestiones que ha realizado cerca del ministro de Instrucción Pública para conseguir una subvención a las escuelas del municipio. Al inicio de agosto los delegados municipales bañezanos aún no habían actuado ni tomado siquiera posesión en aquella Comisión, y solicitan en el pleno municipal del día 2 que se ponga en conocimiento de la Comisión provincial para que subsane tales deficiencias, comunicándolo también al presidente de la Comisión mixta local.

Elías Falagán Domínguez.

En los meses del otoño aquella Junta municipal solicitará las relaciones nominales de los alumnos matriculados en cada uno de los centros de enseñanza bañezanos a sus maestros responsables, Hilario Escudero Fernández del Colegio Bañezano, Servando Juárez Prieto del Colegio del Niño Jesús, Francisca Pascua Riesco de la Escuela Graduada de Niñas, Ricardo Álvarez Acedo de la Escuela Graduada de Niños, Clotilde Pascua Riesco y Pedro Rubio García del Colegio Montessori, María Escudero Fernández del Colegio de la Sagrada Familia, y Julia Ibán Valdés, de la Escuela Unitaria de Niñas. 40 alumnas asistían a la última; 13 niños y 24 niñas de entre 4 y 13 años cursaban con María Escudero; 40 niños acuden al Colegio Montessori con Pedro Rubio, y 14 niñas y 18 niños de entre 4 y 13 años al mismo con Clotilde Pascua; a la Graduada de Niños van 38 alumnos de 6 años, 32 de 7, 31 de 8, 31 de 9 años, 17 de 10, 32 de 11, 9 de 12 y la misma cantidad de 13 años, en total 199 alumnos; en la Graduada de Niñas cursan 168 alumnas, 45 en el grado 1º, 34 en el 2º, 27 en el 3º, 30 en el 4º, y 31 en el 5º grado; además figuran 70 niños y niñas matriculados en el Grado de Párvulos, a cargo de la maestra que lo era de Castrocalbón, agregada a la Graduada bañezana al haberse clausurada la escuela que regentaba en aquel pueblo. En el Colegio Bañezano estudian 92 niños de entre 4 y 13 años, y 10 niñas de edades entre 13 y 6 años y 24 niños lo hacen en el Colegio del Niño Jesús, uno de ellos Elías Falagán Domínguez, de 9 años, hijo del socialista Elías Falagán Martínez, que vendrá a ser, como su padre, una víctima más en La Bañeza de la represión fascista cuando fallezca a la edad de 15 y a la altura de 1940 a consecuencia de una peritonitis provocada por la brutal paliza que en el cuartelillo le propinarán falangistas bañezanos.

El presidente de la Comisión mixta para la sustitución de la enseñanza religiosa, Porfirio González Manjarín, convocará a los demás miembros de la misma, los maestros Dionisia Arconada Ontañón y Ricardo Álvarez Acedo, además del concejal Joaquín Lombó Pollán, a sendas reuniones el 23 de noviembre y el 18 y 22 de diciembre, cuando, después del triunfo de las derechas en las elecciones generales del pasado noviembre, los ímpetus del reemplazo de tal enseñanza corren ya muy tibios y mermados para terminar después desapareciendo. Cuando se renueven en la primavera de 1936, porque las plazas escolares existentes seguirán siendo escasas, tampoco se llevará a cabo la sustitución de la enseñanza religiosa en La Bañeza, y ni siquiera cuando el Gobierno del Frente Popular retome y ponga en práctica aquella pretensión de cerrar los centros que la imparten sucederá tal en la ciudad.

Se había previsto al comenzar agosto de 1933 que la enseñanza en los centros religiosos cesara el primero de octubre, aunque en lugares como Astorga (y otros) la comisión de Hacienda de su Ayuntamiento emitía a la mitad de aquel mes un dictamen, que se aprueba por unanimidad, según el cual es imposible para el Consistorio, dada su situación financiera, subvenir a las necesidades que crea en la ciudad la sustitución de la enseñanza religiosa, al igual que ya había hecho a principios de julio el Ayuntamiento de León.

Del libro LOS PROLEGÓMENOS DE LA TRAGEDIA (Historia menuda y minuciosa de las gentes de las Tierras Bañezanas -Valduerna, Valdería, Vegas del Tuerto y el Jamuz, La Cabrera, el Páramo y la Ribera del Órbigo- y de otras localidades provinciales -León y Astorga-, de 1808 a 1936), publicado en 2013 en Ediciones del Lobo Sapiens) por José Cabañas González. (Más información en www.jiminiegos36.com)


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